Cultura

[i]Blanca Muñoz. Circunnavegación 1990-2013[/i]

Crítica de arte

Jueves 24 de enero de 2013
El volumen y la plasticidad de la escultura de Blanca Muñoz tiene mucho que ver con el estudio del espacio y de la luz llevado a cabo durante su trayectoria. Una retrospectiva organizada por la Comunidad de Madrid en la Sala Alcalá 31 permite contemplar algunas de las obras de esta escultora, que ha de considerarse como una exploradora de las posibilidades expresivas del acero inoxidable.


La Sala Alcalá 31 de Madrid acoge hasta el 14 de abril la primera retrospectiva de la escultora Blanca Muñoz, artista que ha hecho del uso del acero inoxidable una de sus marcas de identidad. Su investigación sobre las posibilidades derivadas de este material queda patente al contemplar sus obras, a las que ha conseguido dotar de volumen y plasticidad, dos cualidades que tienden a asociarse a materiales maleables, pero que la artista logra conseguir aun utilizado un material de apariencia tan dura como el acero.

Igualmente resulta interesante resaltar cómo la artista se sirve de sus rocambolescas piezas, de pequeño y gran formato, para abordar una cuestión de tanto atractivo para los artistas como es la luz. Muñoz lo consigue con acierto al presentar piezas de configuración geométrica y abstracta que pueden ser vistas desde distintos puntos de vista y que ven modificado su color según la perspectiva que se tome para contemplarlas. Es el caso de Candombe, fechada en 2009 y nunca antes vista en España.



Dado que Muñoz fue reconocida con el Premio Nacional de Grabado en 1999, en el recorrido de la exposición también han sido incluidos varios grabados, en los que no falta tampoco un guiño a su aparente obsesión por dotar de volumen a sus obras o, si se quiere, de experimentar sobre el espacio y la profundidad. Así ocurre en Fluvial II, de 2011, un grabado al que ha añadido varillas de acero, o Divergente, de 2005, elaborado con la misma técnica.

Además del acero, la artista da muestras de su manejo con otros materiales como el mármol en Rompecabezas I o la escayola en Líneas de fuerza.


Aunque algunas de sus obras parecen haber sido inspiradas por motivos vegetales, de lo que no hay duda es de que a la artista le ha despertado gran curiosidad la astronomía. Obras como Nueva geometría en la nebulosa de Orión o Nebulosa NGC 6210 lo confirman.

La tridimensionalidad con la que dota a sus obras se percibe en Tabú, una obra creada en 2012 que se distingue del resto de la exposición por haber sido creada a partir de acero coloreado, lo que sumado a su forma curvilínea provoca un efecto óptico de movimiento que no hace sino convencer al visitante de la maestría demostrada por Muñoz en el uso del acero inoxidable, material que explora al máximo.

Información sobre la exposición:

Lugar: Sala Alcalá 31, Madrid.

Fechas: del 17 de enero al 14 de abril.

Horarios: de martes a sábados de 11:00 a 20:30 horas / domingos y 28 de marzo de 11:00 a 14:00 horas / cerrado los lunes y 29 de marzo.

Entrada: gratuita.

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