Opinión

Golpismo Neanderthal

José Antonio Ruiz | Viernes 25 de enero de 2013
Le llaman democracia, pero se cuentan por millones, seis, los desheredados sin sueldo ni sobresueldo pero con carnet del INEM, mientras muchos aprietaculos de escaño con sueldo, sobresueldo y paga extra conspiran contra España.

Luis Mateo Díez reconoce que escribe para perturbar al lector, no para complacerlo. Lo mismo estoy muy sensible y demagogo, pero este cronista tiene la impresión de que muchos administradores manirrotos de la cosa pública gobiernan para encabronar al administrado, no para tratar de dar respuesta a sus necesidades.

España necesita una purga como la que el rey vándalo Genserico hizo en las filas de la nobleza vándalo-alana, pero no para colocar en su lugar a mamporreros provenientes del clero arriano, sino para consumar el exterminio (pacífico y sin necesidad de que corra la sangre) de una especie que no da más de sí).

España merecería salir en la portada del Playboy, a ver si así nos queremos enterar de una vez que damos asco en pelotas. No sé si estaremos, como Belmondo, al final de la escapada, o asistiendo a los estertores propios de un Final de Imperio como ha dado por hecho Pepe Oneto en el Club Siglo XXI, la finca de Zaplana (…) Pero lo parece.

Light at the End of the Tunnel? –como se preguntan incrédulos Charles Powell y Federico Steinberg desde el balcón del Real Instituto Elcano mirando de soslayo la estatua del marqués de Salamanca, el mismo que despertó poco antes de ser enterrado dando un susto de mil pares a quienes velaban compungidos su cadáver. (…) ¿Alguien cree que con “rateros de alto standing” (Antonio Lucas) como los que corretean por las alcantarillas del foro podemos andar tranquilos?

Cierto que en lo económico podíamos estar peor, aunque sea antoje imposible imaginar un escenario más cataclísmico. España entera es un páramo laboral, y además no crecemos ni con fertilizantes para tubérculos del Leroy Merlín; con lo cual, o mucho se equivocan los lumbreras de Davos, o el rescate será impepinable, con sus correspondientes daños colaterales para la población civil.

Ya puede hacer el pino con tirabuzones Marhuenda desde su púlpito de La Razón, el BOE del PP, que un día sí y el otro también profana esta cosa del periodismo con titulares en primera plana como ese que dice que “el paro cierra 2012 sin alcanzar los 6 millones”.

Con libelos así, es de entender que me haya subido la tensión al escuchar decir al flamante presidente de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), Luis Enríquez, presidente de Vocento, que los diarios impresos «son los únicos formadores de la conciencia crítica de los ciudadanos; el único modo de despertar esas conciencias, los únicos capaces de abrir ventanas frente a la oscuridad, porque si los lectores dejan de acudir a su cita con nosotros o dejamos de interesarles, estarían rebajando su compromiso como ciudadanos». (…) O no tiene abuela, o se cree el ombligo de un luchador de sumo, o bien se nota que sin perjuicio de sus precoces virtudes como gestor imberbe, ha leído lo justo para llegar a tan presuntuosa y petulante convicción.

Supongo que no lo dirá por el conde de Godó, Grande de España, dueño del BOE catalanoide, el diario La Vanguardia, que hace palmas con las orejas cada vez que Mas abre la boca, como en su día alcanzaba el éxtasis teresiano con Montilla, Maragall, Pujol y el Generalísimo. Los hay que con tal de salvar su negocio siempre están dispuestos a bailarle el agua al caudillo de turno, aunque a costa de salvarse a sí mismos acaben hundiendo Alemania.

Qué razón tenía Van Dijk cuando dijo que la noticia es un “ente ideológico” que tiende a perpetuar las estructuras sociales establecidas por una élite dominante.

La fantochada de la declaración unilateral de soberanía, antesala de la intentona golpista, es el síntoma inequívoco de una España insalvable, que no pasa una auditoría ni aunque Bárcenas se la encomendara al contable de Al Capone.

Acogiéndose al derecho a no declarar contra sí mismo, Oriol Pujol lleva camino de ingresar en la Unidad de Grandes Quemados, si como dice está dispuesto a poner la mano en el fuego por sus hermanos aunque se queme. O eso, o se ha caído del caballo de Sant Jordi y le ha sobrevenido de pronto vocación de faquir del mismo Benarés, que como van a pie y descalzos como el torito bravo de El Fary porque no tienen coche, no tienen necesidad de pasar la revisión en ninguna ITV.

De mi tocayo José Antonio Durán y Lérida mejor me abstengo esta semana para evitar exabruptos, pues una vez más, a la hora de la verdad, ha demostrado ser un instalado, admirador confeso de Fernando VII de Borbón, el Deseado, lo cual no le impidió que le apodaran con el mote de Rey Felón por su falta de escrúpulos y su carácter vengativo y traicionero.

Un profesor de Harvard experto en clonación está buscando una mujer “valiente” dispuesta a engendrar un Neanderthal, y no cae en la cuenta de que lo que pretender hacer ya está inventado pues la especie, lejos de extinguirse, se ha multiplicado. ¡Con la cantidad de chimpancés que son criados en cautividad en el seno de muchas familias de tronío!

Claro que bien pudiera ofrecerse voluntaria al experimento la columnista fantasma con nombre de putona verbenera, Amy Martin, ideóloga intelectual de la Fundación socialista Ideas del “golfo” (Óscar López dixit) Carlos Mulas, el ya ex director general de la cosa al que ha guillotinado el ex ministro del típex Jesús Caldera, a quien se la han colado como a los “primos” del diario El País con la foto falsa de Chávez.

En lugar de haber respondido al seudónimo de Amy, digo yo que bien pudiera habérsele ocurrido llamarse Clotilde, como la mujer del rey franco Clodoveo. Estoy por denunciarla por competencia desleal. Visto está que la especie humana es una caja de sorpresas… desagradables.

Si la mentira es un hecho consustancial al ejercicio del poder que tiene contraindicaciones –que se lo digan a Gracián, querido Maquiavelo-, ni te cuento el choriceo.

También es casualidad que el juez Castro haya citado a declarar al yernísimo Urdangarín el mismo 23-F. Duques em… Palma… dos. ¡Qué nivel!

¿Qué se puede esperar de un presidente que estando en Perú dice que está en Cuba?

El deshielo Ártico elevará el nivel del mar entre 0,9 y 1,6 metros. (…) Con un poco de suerte nos evita más sufrimiento.

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