Mariano Torralba | Sábado 26 de enero de 2013
Conocí al prolífico autor en ocasión de dirigir una de sus obras; la mejor comedia policiaca escrita en español; porque el escritor y médico catalán escribió casi toda su creación en el idioma de todos. No se lo perdonaron algunos de sus paisanos y, poco le preocupó a uno de nuestros autores más internacionales el aldeanismo de tantos. La excelente obra de Salóm, titulada “Culpables” obtuvo, de nuevo –ya se había estrenado antes en Barcelona, en su propio teatro- el éxito al que Jaime Salóm estaba acostumbrado. Desde entonces han pasado varias décadas y nuestra nacida amistad fue creciendo, dándome la oportunidad de conocer de primera mano y estrenar algunas de sus abundantes creaciones literarias y teatrales; hasta la exitosa ópera sobre aspectos de la figura de Dalí que, estrenó en el Teatro Liceo de Barcelona, esta vez la tradujo al catalán tras haberla escrito en el español universal.
Hasta el final estuvo escribiendo, ahora en Sitges, por imperativo familiar. Fue uno de los autores españoles de teatro-TEATRO más traducidos y apreciados fuera de España. El autor de “La casa de las chivas”, La noche de los cien pájaros, Una hora sin televisión, El señor de las patrañas, Las señoritas de Aviñón, El otro William y hace pocos meses: Callas and Medea… Casi un centenar de obras estrenadas y más de la mitad de ellas en teatros franceses, alemanes, rusos, portugueses, eslovacos, norte y suramericanos, ha muerto un lunes –el día de descanso de los teatros- y se ha ido triste y desconsolado porque Jaime Salóm, el hombre de letras; el ilustre doctor en oftalmología era y se sentía español sobre todas las demás cosas y sufrió más sus últimos años la incomprensión pueblerina de quienes no reconocen el privilegio de ser españoles. Hasta luego doctor.
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