Cultura

Ella - she - onna

Crónica cultural

Jueves 07 de febrero de 2013
El escultor Antonio Perezdecastro inaugura en la Galería Fernando Herencia en Madrid una muestra sobre la mujer. Hasta el 26 de febrero. Además, se publica Las vidas que inventamos (Espasa) de Fernando J. López. Y, por último, Antígona en el teatro Español de Madrid, interpretado por la cantante Najwa Nimri hasta el 17 de marzo.


El escultor Antonio Perezdecastro homenajea a la mujer en su nueva exposición Ella-She-Onna que se puede ver desde este jueves en la galería madrileña Fernando Herencia. Los materiales con los que se expresa son el hierro, la piedra y la madera, elementos que adquieren en esta muestra, un perfil femenino. Con estilo minimalista, Perezdecastro simplifica las formas aun más de lo habitual en estas obras recientes de su producción. Se vuelven líneas en el espacio, movimientos en el aire, haciendo un juego entre lo lleno y lo vacío. Sus desnudos femeninos son diferentes a lo expresado en el arte y tratan de simbolizar el interior femenino. La muestra esta abierta al público hasta el 26 de febrero.

Además, el escritor catalán Fernando J. López (Barcelona, 1977) publica Las vidas que inventamos (Espasa) una novela sobre el poder de la mentira y las contradicciones de la vida moderna. Gaby y Leo están casados pero aburridos en el matrimonio, la familia y su trabajo. Sin embargo, a base de mentiras y autoengaños consiguen seguir adelante para mantener la imagen social que les conviene. Fernando J. López escribió su primera novela con diecinueve años y, desde entonces, ha seguido publicando tanto novela como obras de teatro.

Y, por último, en el teatro Español de Madrid, se podrá escuchar hasta el 17 de marzo, la lectura del mito de Antígona escrita por Jean Anouilh (Burdeos, 1910-Lausanne, 1987), dirigido por Rubén Ochandiano que interpreta también a Creonte, y Carlos Dorrego. Antígona esta interpretada por la cantante Najwa Nimri que sube al escenario por primera vez.

Hija de Edipo y Yocasta, Antígona ha representado un verdadero mito literario, apareciendo en obras de teatro, óperas, ballets, desde que la inmortalizó Sófocles en su tragedia. Antígona se niega a enterrar a su hermano Polinices, enfrentándose a Creonte, rey de Tebas. Cuando se puso en escena esta obra de Anouilh por primera vez, fue bajo la Ocupación Alemana en Francia, en 1944. La obra se tomó como un acto de rebeldía, como la escenificación de lo que representa el enfrentamiento a favor de la libertad de todo ser humano y el paralelismo entre Creonte y Petain fue evidente.

TEMAS RELACIONADOS: