Opinión

La que hay liada

Enrique Arnaldo | Jueves 07 de febrero de 2013
Se ha liado parda con Bárcenas y sus non papers, con sus cuentas en el exterior y con su regularización fiscal. Al ex-tesorero apenas le quedan horas libres en su agenda entre declaraciones ante el Fiscal, el Juez, los medios, las comunicaciones con su Abogado, los desmentidos, las consultas al asesor fiscal … . Mientras tanto, los de la UDEF siguen hinchándose a hacer informes, incluso algunos repetidos. Tampoco deben disponer de mucho tiempo libre. Nadie ha explicado muy bien de quién dependen y a quién dan cuenta. Ya hay quienes sostienen que el responsable que debería enterarse de algo en realidad ni sabe ni quiere saber o quizás se ha puesto de canto.

Mientras se ha liado esta parda, arrastrando de paso a Ana Mato, que pensaba que podía ya estar tranquila y le han resucitado el muerto, en la acera de enfrente duermen a pierna suelta con el tema de los ERE’s made in Junta de Andalucía y con la conversación de la gasolinera de D. José B. a paso de tortuga, dejando las primeras páginas al asunto menor del prestidigitador pluriempleado Mulas y cía.

Por el momento, el PSOE, según la encuesta de intención de voto de Antena3, se queda a 4,8 puntos del PP, y eso que Rubalcaba no levanta pasiones ni entre su propia militancia. Así pues, al mal de uno siempre le corresponde el bien de otro (o la expectativa de bien). La tercera en discordia Rosa Díaz, a la chita callando y sin conseguir llenar muchas páginas del periódico, suma garbancitos con los que construir su camino.

Es muy pronto para hablar en serio. Quedan dos años y ocho meses para las siguientes elecciones generales, y cinco meses menos para las locales. Allá por 2015. Dos años y pico en política es un siglo, y el Gobierno espera que la reacción se produzca y presentar una legislatura saneadita para pedir el refrendo. Por el momento, salvo por el tema Bárcenas que no lo sabe cocinar ni la asamblea de los chefs tres estrellas Michelín, no hay nervios, o están contenidos. Obviamente descuentan (imagino) el varapalo en la primera convocatoria electoral, las elecciones europeas de junio del año próximo en las que la crítica y el desafecto salen gratis. Pero será un mal precedente para el 2015 si no se logra seducir a los desencantados de la casa, que son muchísimos y que lo están diciendo muy alto para que se les oiga.

En fin, vivimos en un sobresalto con la parda que hay liada, a la expectativa de una portada o de una nueva filtración (siempre interesada), y ésta no es manera de vivir porque la tarea que hay es titánica, y si no que se lo pregunten a la Comisión Europea que en un informe reciente concluye que la maraña autonómica genera un entramado burocrático y normativo que supone un riesgo para la productividad y reduce la competitividad de la industria española. ¡Este sí que es un lío!. Y además este lío no parece que quieran desmadejarlo y atacarlo de frente.

No extraña, pues, que se edite un libro con extractos galdosianos, como éste de su episodio sobre Mendizábal, escrito allá por 1898, que no tiene desperdicio:

“En fin … nuestros mandarines se parecen a los toreros medianos; ¿sabe en qué?. Pues en que no rematan. La política de entonces, como la de ahora, no era terreno propio para lucir las supremas dotes de la inteligencia; era un arte de triquiñuelas y de marrullerías”.

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