Opinión

LO QUE FALTABA, EL ESPIONAJE

Luis María ANSON | Viernes 15 de febrero de 2013
Creíamos todos que el espionaje político estaba reducido a los servicios de inteligencia con autorización judicial. Resulta que no. Resulta que los partidos políticos, vulnerando las leyes y también los derechos humanos, se han dedicado a esa práctica deleznable.

Lo que ha ocurrido con Alicia Sánchez-Camacho en Barcelona es solo la punta del gran iceberg de la basura. Me informan de casos similares en Andalucía, en Madrid, en Navarra, en Galicia… De forma inmisericorde se vulnera la intimidad de las personas para obtener informaciones que puedan comprometer la acción política.

Estamos ante un Watergate multiplicado por mil. Los partidos políticos, no todos, claro, gastan cantidades copiosas de dinero, ¿tal vez de dinero negro?, para espiar a sus adversarios y almacenar información comprometedora. No será fácil denunciar a los instigadores del espionaje, que se esfuerzan en borrar huellas. Pero el caso descubierto exige que el Partido Socialista rinda cuentas sobre lo que ha ocurrido en el espionaje a Sánchez-Camacho. No se trata de una anécdota más de la corrupción que anega las páginas de los periódicos. Se trata de una cuestión que afecta a los derechos humanos y compromete gravemente a la democracia española.

TEMAS RELACIONADOS: