Madrid

Heroica resistencia de un puñado de artilleros

11.25h: “EL IMPARCIAL” EN EL CUARTEL DE LA MONTAÑA

Lunes 28 de abril de 2008
Como comentábamos en nuestra crónica anterior, las cosas se precipitan aquí en el interior del cuartel. Tras una breve charla del capitán Daoiz en el patio, donde se dieron gritos de “Viva el Rey Fernando” y “Viva la Libertad”, los hombres ocuparon sus puestos y rechazaron un primer ataque de un batallón de Wesfalia. El ardor fue tanto al ver huir a los soldados franceses que los oficiales españoles tuvieron que dar órdenes para impedir que algunos de los civiles saliesen en su persecución.

Pero eso fue solo el inicio porque muy pronto han comenzado los franceses a acumular tropas en los alrededores para preparar un asalto. Sin embargo, como muestra del enorme desconcierto que también afecta a los hombres de Murat, no han podido impedir que entrara en el cuartel una partida de civiles que se ha sumado a los sitiados. Esta partida estaba encabezada por el cerrajero Molina, que se ha distinguido en las escaramuzas del Palacio Real.

Tras algunos intercambios de fusilería y fuego de cañón, hacia las 11 de la mañana ha comenzado un asalto en toda regla. Los franceses han llegado hasta pocos pasos de la puerta del cuartel, pero han sido rechazados con heroísmo y valor. Y aunque las bajas de los atacantes han sido cuantiosísimas, no han sido menos las de los defensores que se encuentran en estos momentos muy mermados y escasos de pólvora.

Una de las jóvenes defensoras, una muchacha de 17 años llamada Manuela Malasaña nos comentaba: “He estado llevando cartuchos en el regazo de la falda a mi padre a los que se encontraban a la puerta. Pero ya no quedan, así que ahora les llevo agua y les ayudo a recargar las armas”, animosa y alegre, terminaba sus palabras con un “¡Viva el Rey Fernando, muerte al gabacho!” que fue contestado también por otros madrileños.

Jóvenes y viejos, hombres y mujeres, soldados y civiles permanecen encerrados en este recinto a la espera de una solución que parece cada día más dificil. La esperanza de que otros destacamentos militares españoles se levanten contra el francés se desvanecen, por lo que la resistencia no tiene mucho sentido.

Bandera blanca del capitán Melchor Álvarez
Hace pocos minutos y en una breve tregua, ha aparecido por la calle de San Pedro Nueva, frente a la entrada principal del cuartel, el capitan Melchor Álvarez con bandera blanca pidiendo parlamentar. A su compañero de armas se acercaron Velarde y Daoiz que iniciaron un parlamento con el jefe del destacamento francés, el Conde de Montholon.

Melchor Álvarez trasladó a Velarde una comunicación de la autoridad española en la que mostraba “la indignación con la que había sabido la locura con que estaba precipitando al pueblo y exponiéndolo a las consecuencias más desastrosas”. Estas palabras trasmitidas a quien está encabezando el levantamiento ponen bien a las claras que el gobierno de España o lo que queda de él, está a las órdenes de Murat y de lo que decida el representante de Napoleón en España.

El parlamento ha finalizado de una manera dramática cuando un artillero exaltado no ha podido aguantar tanta infamia y ha descerrajado un disparo de metralla que ha causado numerosas bajas entre los soldados franceses, que han salido huyendo y gritando que este había sido un acto de traición, al aprovechar la tregua para parlamentar. Se teme que el próximo ataque será definitivo.




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