Cultura

Sorolla todavía busca su sitio en el 150 aniversario de su nacimiento

EXPERTOS Y CASAS DE SUBASTAS ANALIZAN LAS CLAVES DEL ARTISTA VALENCIANO

Elena Viñas | Jueves 28 de febrero de 2013
Cuando se cumple el 150 aniversario del nacimiento de Joaquín Sorolla, su figura y su pintura cuentan con el reconocimiento del público y del mercado del arte, pero no así de la historiografía que, según Tomás Llorens -uno de sus máximos expertos- ha sido escrita de forma parcial, lo que ha supuesto que su contribución a la pintura no haya sido abordada como merece. Entre los retos que se postulan como necesarios para reivindicar su trayectoria figuran la organización de una gran exposición en el extranjero y lograr que forme parte del programa didáctico de las universidades extranjeras.


Investigadores, historiadores y expertos en Joaquín Sorolla celebran el reconocimiento en auge del pintor valenciano entre el público y los coleccionistas en el 150 aniversario de su nacimiento. Sin embargo, el aislamiento al que fue sometida su obra por historiadores y críticos que escribieron sobre ella con posterioridad ha provocado un vacío documental al respecto que ha dificultado durante años su estudio en el ámbito académico.

“Para explicar la pintura de Sorolla se ha recurrido a términos inexactos o eufemísticos como el naturalismo o el luminismo, o se lo ha intentado colocar en una segunda fila de movimientos como el impresionista para que no quedara fuera de una Historia del Arte que equiparaba vanguardia y modernidad”, explica Isabel Justo, miembro de la comisión científica de la Institución Joaquín Sorolla de Investigación y Estudios.

El pintor valenciano “no vivió en el tiempo de los impresionistas ni compartió sus postulados, por lo que resulta más adecuado incluirlo en una lista de artistas europeos y americanos que tenían en común raíces tradicionales sublimadas en la admiración por Velázquez, así como una voluntad de romper con el academicismo anterior”, añade esta experta.

Al igual que Sorolla, artistas como Adolf Menzel, Gustav Klimt, John Singer Sargent o Giovanni Boldoni “no renegaron del dibujo para componer”, es decir, que buscaron “el equilibrio clásico en las proporciones, junto a otras estrategias que rompieron con los parámetros académicos: el encuadre fotográfico moderno, muchas veces descentrado o que continuaba más allá de los límites del lienzo, el tratamiento de la figura como un elemento más del paisaje –a menudo aplicado a los retratos- o la expresividad de pinceladas y manchas de luz muy contrastadas obviando cualquier referente”. Estos artistas, añade Justo, tuvieron en común que llevaron a cabo su trabajo al aire libre, “algo que dio forma a su pintura y convirtió la luz en el asunto principal”.

Reconocimiento en auge
Pese a la trascendencia de la trayectoria pictórica de todos ellos, Tomás Llorens, uno de los expertos más reputados en la obra de Sorolla, opina que la Historia del Arte para este periodo “se ha escrito de una forma parcial”. Así, sostiene que el pintor “no está situado en el canon para los años que se suceden entre Manet y el arte moderno de los años 20 o 30”, lo que supone que su nombre, como el de otros artistas como Klimt, haya sido eliminado de los libros que versan sobre el arte creado entre 1860 y 1920-1930. “La Historia no se ajusta a la realidad. Se ha contado como si sólo hubiera habido impresionismo o vanguardias, corrientes ignoradas por Sorolla”.

En opinión de Justo, Sorolla está comenzado a ser “revalorizado”. Coincide con ella Llorens, para quien el artista “está ganando su sitio en España", si bien lamenta que la historiografía internacional todavía no haya prestado toda la atención que Sorolla merece.

Blanca Pons-Sorolla, biznieta del pintor y una de sus investigadoras más destacadas, cree que el reconocimiento de su obra en España ha ido en aumento en los últimos años. Ha tenido oportunidad de comprobado en el ámbito universitario, donde Sorolla comienza a ser estudiado tras años de ausencia, algo que no ocurre todavía en el extranjero.

Sobre a qué se debe ese aislamiento, Pons-Sorolla coincide con Justo y Llorens: “Nadie ha dudado nunca de la frescura y la seguridad de su modo de pintar, pero es cierto que quizá el hecho de no haberse ajustado a los cambios que se estaban produciendo durante sus años de actividad le llevó a quedarse fuera de las vanguardias no figurativas".

El reto: una gran exposición en el extranjero
Si bien en el mercado del arte su obra está muy cotizada, las exposiciones dedicadas a sus pinturas en el extranjero son escasas, una consecuencia de haber sido apartado del canon académico, según Llorens. “Ha habido pocas iniciativas dirigidas al exterior y las que ha habido han partido de España”, dice el exdirector del Museo Reina Sofía. Una de ellas fue la muestra organizada en 2008 por el Museo del Prado, que contribuyó “a cambiar la fortuna crítica de Sorolla, así como la manera de considerarlo”, en opinión Llorens.
Sin embargo, los expertos consultados por este periódico tienen esperanza en poder cambiar la suerte del pintor en el extranjero en materia expositiva. La prueba es la invitación que ha recibido Blanca Pons-Sorolla de una universidad estadounidense para participar en una muestra dedicada al paso del pintor por Estados Unidos y que podrá verse en Dallas, San Diego y en la sede de Madrid de la Fundación Mapfre.

Su posicionamiento en el extranjero alcanzaría su cota más alta si se lograra organizar una gran exposición en París, Londres o Nueva York, los grandes escenarios de difusión del arte. Así lo cree Llorens: “Creo que es el objetivo que la política cultural española debería marcarse para los próximos cinco a diez años”.

Consuelo Luca de Tena, directora del Museo Sorolla, con sede en Madrid, se congratula de que las obras del pintor sean cada vez más demandas en España para participar en exposiciones al tiempo que afirma que cada vez reciben más peticiones por parte de otros países: “Hace poco hemos hecho una exposición en Ferrara (Italia), acabamos de tener piezas en Lisboa y ahora enviaremos otras a Caen (Francia)".

Sobre el objetivo del que habla Llorens de cara a organizar una gran exposición fuera de España, Luca de Tena se muestra confiada y esperanzada en que pueda lograrse, aunque considera que habría que estudiar con detenimiento en qué momento podría llevarse a cabo, ya que supondría vaciar el museo que dirige, por lo que plantea como una posible ocasión aprovechar los meses destinados a la ampliación de la casa-museo, que permitirá ubicar en unos locales adyacentes las exposiciones temporales, así como un auditorio, con lo que se verá reforzada su oferta cultural.

¿Qué dicen los coleccionistas?
Por el momento, quienes prestan atención a la obra de Sorolla en el mercado del arte aguardan la celebración de nuevas pujas que pongan en venta sus pinturas, sobre todo las dedicadas al mar y a la playa, “sus temas más comerciales”, según Marta Enrile, subdirectora del departamento de Pintura Europea de Sotheby’s Londres, casa de subastas que ostenta el récord para una pintura del artista gracias a la venta de Pescadores valencianos en noviembre de 2012 por 4,65 millones de euros.

“En los últimos años se ha convertido en uno de los artistas más apreciados en el mercado del arte”, dice Justo. Prueba de ello son los 41 millones de euros, aproximadamente, por los que se han vendido 50 obras suyas en los últimos años en pujas organizadas por Sotheby's. Así, Enrile no duda de la gran expectación que despiertan sus trabajos, como demuestra el hecho de que “la mitad de sus pinturas se hayan vendido por encima de la estimación, lo que significa que había más de un interesado en adquirirlas”. Sólo entre 2011 y 2012 “los pujadores por su obra se han duplicado”.

Así pues, más allá de qué concepción se ha tenido del pintor en materia historiográfica, Enrile no tiene dudas de que hoy en día es un artista “muy internacional” que despierta interés entre los extranjeros. Para corroborarlo aporta dos datos: el 83 por ciento de los compradores de su obra son de Europa y Norteamérica y el 17 por ciento, del resto del mundo, incluidos mercados emergentes.

Sotheby’s no es la única en ofrecer a los coleccionistas pinturas de Sorolla. Christie's vendió en 2010 Niña en la playa, Valencia por 1,66 millones de euros, su récord para una obra del artista valenciano. En el último año, la casa de subastas británica vendió Pescadores. Barcas varadas y Pescador de Quisquillas por 1,15 millones de euros y 595.000 euros, respectivamente.

Yolanda Muñoz, especialista en pintura del siglo XIX de Christie’s España, afirma que es uno de los pintores “más cotizados” hoy en día en las pujas organizadas en Londres y Nueva York. “Más de una veintena de sus obras ha superado el millón de dólares en subasta en comparación con trabajos de artistas españoles coetáneos”, dice esta experta, quien sostiene que “el grado de expectación es alto” ante la venta de sus pinturas, a lo que añade que el coleccionista que la adquiere es de un perfil “de nivel alto y antojadizo”. El interés que despierta es todavía mayor si se atiende al hecho de que gran parte de sus trabajos versa sobre uno de los temas “más demandados actualmente: las playas, los bueyes o las barcas”.

La buena acogida que tiene Sorolla entre los coleccionistas no le despierta ninguna duda a Pons-Sorolla: "Gracias al gran pintor que fue, a la fuerza de sus obras, a su sensibilidad a la hora de reflejar las diferentes luces del día, de las estaciones y de las regiones, a su dominio del color y seguridad a la hora de componer, sumado a la magia de saber trasladar a sus cuadros el disfrute que le producía contemplar esas escenas y plasmarlas en el lienzo, tienen una magnífica acogida allá donde sean presentadas y los precios que va obteniendo en el mercado internacional se van acercando poco a poco a lo que se merece. Emociona y nos hace disfrutar y eso, especialmente en estos momentos, es una bendición".

En espera de la próxima subasta dedicada a pintura española que organizará Sotheby’s en mayo, y que no se sabe todavía si incluirá alguna pintura de Sorolla, otros indicadores ayudan a percibir el aumento de interés que despiertan sus pinturas entre los extranjeros, como demuestra el hecho que, según Luca de Tena, la mayoría de visitantes foráneos que acuden al Museo Sorolla son franceses, si bien también italianos o japoneses. “Tengo especial satisfacción porque cada vez hay más público de habla inglesa”, dice la directora de la casa-museo, que adelanta que la próxima exposición temporal que organizará estará dedicada al mar, “su tema preferido”.

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