Economía

¿Qué es el "secuestro" fiscal de los EEUU?

crónica económica

Viernes 01 de marzo de 2013
El gasto de los Estados Unidos sigue un curso ascendente, y parece no conocer límites. Para que los ingresos siguieran ese ritmo, tendrían que aumentar, también, lo que es políticamente muy impopular. Y tendrían que permitir, al mismo tiempo, un crecimiento económico que, cada década que pasa, es menor. De modo que lo que ocurre es que el Estado federal aumenta su deuda sin detenerse. En agosto de 2011, el Congreso llegó a un acuerdo con la Casa Blanca, según el cual permitían un aumento del límite de la deuda a cambio de que se aprobase una reducción futura del déficit de la misma cantidad. Es la Ley de Control del Déficit.

Si los recortes automáticos tienen lugar, habrá un ajuste automático que reducirá el déficit en el futuro en un montante igual a 3,5 billones de dólares, de los cuales menos de un 20 por ciento se corresponden con aumento de los ingresos. Y aun así, ello no sería suficiente para mantener la deuda federal no ya en la misma cantidad, sino en la misma proporción sobre el PIB. Para ello, el ajuste necesario es de 4 billones de dólares.

¿Cómo se distribuyen esos recortes? Los gastos federales en Defensa pasarán de 541.000 millones de euros a 498,3 millones, una reducción del 7,9 por ciento. Por lo que se refiere a los gastos que no son de defensa, el gasto discrecional caerá en 28.700 millones de dólares, un 5,3 por ciento menos de los 542.000 millones iniciales. Y por lo que se refiere al gasto comprometido, Medicare se reducirá sólo un 2,0 por ciento, mientras que el resto de gasto comprometido caerá un 5,2 por ciento.

De este modo, el gasto en Defensa, que supone el 14 por ciento del total, se llevará el 38 por ciento de los recortes. Y el gasto discrecional no de defensa, que es otro 14 por ciento, concentra el 44 por ciento de los recortes. Por otro lado, el gasto social comprometido (básicamente Medicaid, Medicare y la Seguridad Social), supone casi la mitad del gasto federal, el 48 por ciento, pero sobre él recaen sólo el 4 por ciento de los recortes. El resto del gasto comprometido, un 13 por ciento, sólo sufre un 1 por ciento de los recortes. Pero en el caso de los intereses de la deuda, que son el 11 por ciento del total, experimentarán un 13 por ciento de los recortes, lo que es parte del objetivo de esta política.

¿Es mucho o poco este recorte? En un reciente artículo Charles Krauthammer decía que El Estado se endeuda por 35 centavos por cada dólar que gasta. Si el secuestro tiene lugar, reducirá su endeudamiento en dos centavos. ¿Podrán la economía estadounidense, y aún la mundial, sobrevivir a ello? Sí, podría ser. En el mismo artículo, Krauthammer recordaba unas recientes palabras pronunciadas por un lobista: “Nuestro peor escenario para nosotros sería que el secuestro tuviese lugar y no ocurriese nada verdaderamente negativo”. Y parece que vamos a ello.

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