Martes 19 de marzo de 2013
Elena Valenciano ha hecho uso de las redes sociales para criticar a aquellos compañeros de partido que “no dan tregua” y cuya actitud “beneficia a un PP acosado por el caso Bárcenas”. Señala a dichos compañeros como los perdedores en el último congreso socialista, en clara alusión a Carmen Chacón y sus partidarios. Tiene parte de razón Elena Valenciano en ambas observaciones, aunque no así en su tesis de optar por Bárcenas como monotema.
Desde que pediera las elecciones generales en noviembre de 2011, el PSOE va de mal en peor. Las posteriores citas electorales autonómicas no han hecho sino retratar la caída en barrena de un partido sin liderazgo ni proyecto claro. Tampoco la labor de oposición está siendo buena, y en el plano interno, a Rubalcaba cada día se le descose más el partido -Cataluña, Galicia, Ponferrada- sin que parezca dar muestras de saber qué hacer.
Rubalcaba y su equipo están ahí porque así lo decidió la militancia -por un estrecho margen, dicho sea de paso- en el pasado Congreso Extraordinario. Pero si esa misma militancia toma conciencia de la descomposición que vive su partido, es lógico que se revuelva e intente revertir la situación. Lo que no puede hacer Elena Valenciano es parapetarse tras Bárcenas para esconder las vergüenzas de su partido. El caso Bárcenas es una cosa, y el caos en que vive el PSOE, otra diferente. el único nexo en común es la gravedad de ambas cuestiones.
TEMAS RELACIONADOS: