No es lo mismo renta que riqueza. Pero la conclusión de un informe elaborado por el Bundesbank de que los españoles somos más ricos que los alemanes parece, en principio, aventurada. Veamos por qué lo dice. Por José Carlos Rodríguez
El
Bundesbank, el poderoso banco central alemán sobre el que se ha erigido el Banco Central Europeo, ha elaborado
un informe sobre la riqueza de los alemanes. Para elaborarlo, ha realizado encuestas a 3.565 hogares de Alemania, escogidos con criterios aleatorios, y corregidos los datos, posteriormente, con una ponderación muestral. Las encuestas se realizaron de septiembre de 2010 a julio de 2011.
Las encuestas recaban información sobre “
las cuentas corrientes, las pensiones, los ahorros, ingresos e historial laboral de las familias, junto con alguna información referente a los patrones de consumo, las actitudes y las expectativas, así como las características demográficas”. La próxima macroencuesta, que se elaborará en 2014, intentará incluir al mayor número posible de los encuestados en el panel anterior, que es con el que se elabora este estudio. El objetivo es obtener “una visión general de los activos y las deudas, y sus determinantes, lo que permitirá entender mejor cuestiones como el comportamiento sobre el ahorro y el consumo, la distribución de la riqueza o los riesgos de insolvencia”.
También dice que este informe se realiza en toda Europa, con la misma metodología, con lo que será comparable. De hecho, forma parte del
Household Finance and Consumption Network, que se puede comprobar en la página del BCE. España tiene su
Encuesta Financiera de las Familias, EFF, elaborada por el Banco de España. Para esta encuesta se realizaron 6.197 entrevistas, de las cuales 3.967 se corresponden con hogares que colaboraron en 2005, y 1.925 en 2002.
La encuesta alemana, que como decimos parte de entrevistas que cubren la segunda mitad de 2010 y la primera de 2011, halla que la riqueza neta (después de descontar las deudas y obligaciones) media de las familias alemanas es de
195.000 euros. El Frankfurter Allgemeine Zeitung ha
recogido este informe, y ha comparado la situación de los alemanes con la de los españoles. La riqueza media de un hogar español, dice el diario alemán, es de
285.000 euros, y la de un hogar francés,
229.000 euros. “La mayoría de los alemanes sólo pueden soñar con estas cantidades”,
apostilla el diario.
¿Qué explica este hecho tan controvertido? “En Alemania”, dice el diario conservador, “la cuota de quienes viven en su propia casa es sólo del
44 por ciento, por un 57,9 por ciento de Francia, o el 82 por ciento de España”.
Hay algo más. Hemos cogido la media pero si cogemos la mediana, resulta que la riqueza típica de una familia alemana es de 51.400 euros, por los 114.000 de Francia o los 164.000 de Italia. Esa gran diferencia entre la media y la mediana en el caso de Alemania quiere decir que hay una enorme desigualdad en la riqueza en aquél país. Y esto explica también, en parte, que la media alemana pueda ser más baja. Porque tienen medio país (es más bien un tercio) que hace sólo década y media estaba bajo un régimen socialista. Según dice el Frankfurter Allgemeine Zeitung, “para pertenecer al decil más rico, es necesario tener” un
patrimonio neto de 440.000 euros.
Aún así, no salen las cuentas.
El informe no cuenta con el valor de las ayudas públicas o de los servicios públicos.