Opinión

Bárcenas-Gómez Bermúdez; esperpento compartido

Sábado 23 de marzo de 2013
Finalmente, Bárcenas compareció ayer en la Audiencia Nacional únicamente ante el juez Pablo Ruz, que es quien desde el principio sigue su causa. La Sala de lo Penal impidió que lo hiciera también ante Gómez Bermúdez, cuyo afán de protagonismo al intentar apropiarse del caso recuerda a los usos de su amigo Garzón. En este sentido, la semana acaba con un doble esperpento: por un lado, con Bárcenas anunciando que no volverá ni a declarar nada más ni a efectuar nuevas pruebas caligráficas, y por otro, con Gómez Bermúdez protagonizando un nuevo ataque de vedettismo.

Lo acaecido en torno a este asunto es fiel reflejo de la bala calificación que según el CIS tienen políticos y jueces. En cuanto a éstos últimos, hay que decir que en su gran mayoría se dedican a instruir o enjuiciar los casos que les corresponden con discreción y profesionalidad. Ocurre que hay algunos cuyas ansias de notoriedad les llevan a una forma de actuar poco apropiada para un ámbito como es el de la administración de justicia. Y la experiencia demuestra que la labor de los llamados “jueces estrella” ha dejado siempre bastante que desear. Es lo que ocurre cuando se está más pendiente de los focos que de la justicia.