Opinión

Las “muertes políticas” de Bildu

Domingo 24 de marzo de 2013
El nacionalismo vasco en su conjunto ha aprovechado este sábado para arropar a la líder de Bildu, Laura Mintegui, quien hace pocos días tildaba los asesinatos de ETA de “muertes políticas”, al tiempo que aseguraba que podían haberse evitado “con diálogo”. Temen que la Fiscalía investigue si esas declaraciones pueden ser tipificadas como enaltecimiento del terrorismo, con lo que ello implicaría. En cualquier caso, la sensación es que sigue existiendo la misma correa de transmisión que ha habido siempre entre la izquierda abertzale y los dictados de ETA.

El que Bildu goce de cierto respaldo popular no obvia el hecho de que sigue fiel tanto a la retórica de sus ancestros de Batasuna como de sus postulados de siempre. Sus formas son más amables, y ahora ETA no mata, pero el resto permanece inalterado: burla constante a las víctimas, ausencia de condena explícita del terrorismo y negativa a pedir a ETA que se disuelva y entregue las armas. Sirva como muestra la campaña de apoyo a Ines del Río, con más de veinte asesinatos a sus espaldas. Todo sigue igual: Bildu del lado de los verdugos y el PNV del lado de Bildu.

Con todo, las palabras de Laura Mintegui no son el único sustento probatorio al que la Fiscalía podría recurrir. Actuaciones con el tema de las banderas, carteles de apoyo a terroristas y declaraciones de similar pelaje llevan pronunciándose desde que Bildu entró en las instituciones. Y si se vulnera la ley, hay que asumir las consecuencias, por muy nacionalista vasco que se sea.