Opinión

Corrupción electoral en Venezuela

Domingo 24 de marzo de 2013
La presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela -CNE-, Tibisay Lucena, descalificaba hace pocos días las “infelices declaraciones” de la portavoz norteamericana del Departamento de Estado para América Latina, Roberta Jackson, quien veía “muy difícil” la posibilidad de que las próximas elecciones en el país iberoamericano vayan a ser “limpias y transparentes”. Dicho temor no es infundado, habida cuenta de las múltiples irregularidades que han rodeado a todos los procesos electorales en Venezuela desde que Chávez se hiciera con el poder.

De hecho, no hay seguridad jurídica en el país. El chavismo controla todas las instituciones, desde la justicia a la maquinaria electoral, pasando por la práctica totalidad de medios de comunicación. La oposición lo tiene francamente complicado a la hora de concurrir a las urnas en igualdad de condiciones, y la sospecha de fraude se cierne cada vez con más fuerza sobre unos comicios decisivos para el futuro del país. Y lo mejor que le puede pasar a Venezuela es que sus elecciones sean limpias. Así, gane quien gane, podrá restañar las heridas de un país dividido por el chavismo.