TRIBUNA
Domingo 24 de marzo de 2013
Instintivamente simpatizo con los chipriotas cuando sufren por su demencial situación. Ver por televisión a manifestantes airados contra la Unión Europea (especialmente contra la canciller Angela Merkel) me sobresalta cuando leo sus carteles: “Ahora Chipre, mañana España, después Italia”.
Un artículo escrito por un renombrado economista explica las complejas causas del colapso bancario de ese país. También detalla lo minúsculo que es. En otras palabras, si fuese uno de los pequeños “länder” alemanes, su mala situación financiera preocuparía (y no mucho) al ministro federal de Hacienda. Pero se trata de un Estado soberano que está dentro del euro, y además, Alemania tendrá pronto elecciones y ningún partido alemán se atreve a modificar una inercia política que, por lo demás, beneficia a los votantes alemanes, pues a ellos conseguir préstamos les sale baratísimo. El renombrado economista arroja alguna luz en su artículo: “En Bruselas no hay indicios de vida inteligente”.
¿Saldrá Chipre del euro? Si hubiese vida inteligente alguien hubiera recordado que Chipre está partido en dos desde hace décadas. La otra mitad de la isla está bajo la soberanía de Turquía. Es curioso. Los alemanes, en la primera guerra mundial, estuvieron aliados a Turquía y los rusos fueron sus enemigos. Desde entonces los rusos no avanzaron mucho entre los ortodoxos greco-chipriotas porque Moscú exportaba comunismo. Ahora Putin defiende a sus capitalistas, a sus hermanos de la Iglesia ortodoxa y de paso recuerda las maldades de los alemanes y los turcos juntamente. En Bruselas de esto no saben, o si lo recuerdan, se lo callan. Desde luego de la asignatura economía financiera (hace años decían que era su fuerte) están suspendiéndola de manera vergonzosa.
Esta semana hablé de Chipre con el alcalde y los concejales de Brañosera. No es la primera vez que menciono en esta columna ese pequeño municipio de la Montaña palentina. Es un equipo que por su competencia profesional y su vocación política podría perfectamente hacerse cargo del gobierno de cualquier gran ayuntamiento. Como tantos españoles, ellos pensaban en España cuando opinaban sobre Chipre.
Llevan unos cuantos años conmemorando el Fuero de Brañosera. Ese documento convierte a Brañosera en el más antiguo municipio de España. Aprovechando esa celebración, la corporación municipal quiere hacer público un “Manifiesto” que llegue a la opinión pública con un mensaje de optimismo y de exigencia. Su idea es lograr que ese “Manifiesto” sea firmado por personalidades de la “sociedad civil” y que sirva de llamada a la conciencia de nuestros representantes políticos. El “Manifiesto de Brañosera” es un acto contrario al pasotismo.
Se lee en el proyecto:
>
El “Manifiesto” resalta que el Derecho es la originalidad de Europa:
>
Más adelante, el documento describe nuestro presente:
>
Apoyándose en su historia y en nuestro difícil presente, el “Manifiesto” apuesta por la capacidad reformadora de nuestros representantes públicos:
>
Tal vez lo más original de ese proyecto sea su apuesta por dar calor patriótico a las demandas de mejora del funcionamiento de la democracia:
>
Mientras las noticias del día se referían a lo que ocurría en Nicosia y al comienzo de las vacaciones de la Semana Santa, los concejales y el alcalde de Brañosera iniciaban una marcha silenciosa hacia la esperanza.
TEMAS RELACIONADOS: