crónica económica
Miércoles 27 de marzo de 2013
El Instituto de Estudios Económicos ha publicado un resumen de un informe del Instituto de la Economía Alemana de Colonia sobe la Agenda 2010, el programa de reformas de Schröeder. Al dar cuenta de la situación que se encontró, el informe detalla que “en 2003 el número de parados en Alemania superaba los cuatro millones, el PIB no crecía desde hace más de dos años, la inversión empresarial se reducía al igual que el consumo privado, mientras que el Estado se enfrentaba a unos gastos sociales desbocados”.
A partir de ahí, el gobierno socialdemócrata inició una serie de reformas en tres ámbitos: el mercado laboral, la política social y la política financiera. El gobierno federal realizó una “desregulación del trabajo temporal (ETTs)”. Observa que “en este sector ha surgido un verdadero boom, aumentando el número de trabajadores temporales de 300.000 en 2002 a unos 800.000 últimamente”.
También se introdujeron los famosos mini-jobs. “Entre 2002 y 2004 el número de aquéllos que sólo tenían un mini-empleo aumentó en 600.000 personas, pero se mantiene constante desde entonces en torno a 4,8 millones de personas. Sigue aumentando, en cambio, el número de personas que
además de su empleo tienen adicionalmente un mini-job”. Asimismo se recortó el subsidio de desempleo de los trabajadores mayores de 55 años de 32 a 18 meses; una medida similar se ha adoptado recientemente en España.
Por otro lado, una reforma de gran calado es “la fusión de todas las ayudas sociales y al desempleo en un sistema único de garantía social básica. Esta reforma conocida como “Hartz IV” ha sido la más controvertida”, como reconoce el informe, “pero ha incrementado sin duda la presión sobre la búsqueda activa de empleo”.
En resumen, “El balance de las reformas es positivo: en 2012 Alemania había reducido su tasa de desempleo a un 5,9 por ciento, la cuarta cifra más baja de la UE después de Austria, los Países Bajos y Luxemburgo. La disminución del paro ha beneficiado tanto a los trabajadores mayores, como a las mujeres y a los jóvenes. El número de personas ocupadas ha crecido por encima de los 41,5 millones en 2011 y se han creado unos 2,6 millones de nuevos puestos de trabajo desde 2005”.
Aún así, el Instituto de la Economía Alemana de Colonia reconoce que estos buenos resultados no se deben sólo a las reformas, sino que también inciden otros aspectos, como los demográficos.
España no ha tenido un Gerhard Schröeder. José Luis Rodríguez Zapatero tuvo la oportunidad de aprovechar la crisis económica para hacer una llamada al país a reflexionar sobre su modelo económico y de Estado, e iniciar unas profundas reformas que asegurasen la prosperidad de España para los próximos años. En lugar de ello, Zapatero creyó que intentar mostrar una mera confianza desde el Gobierno sería suficiente para que se diese la recuperación económica. Y postergó cualquier verdadera reforma, en la que nunca creyó.
TEMAS RELACIONADOS: