Opinión

Guerra a las bacterias

Germán Ubillos | Jueves 28 de marzo de 2013
El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla ha conseguido bajar en un 26% el consumo de antibióticos con un programa instaurado hace dos años para evitar el abuso de estos fármacos. De las 1.150 dosis diarias de antimicrobianos por cada mil estancias que se empleaban en el primer trimestre de 2011, se ha bajado en el último trimestre del mismo año a 852 dosis al día. “Son trescientas dosis menos con 300 efectos secundarios menos y 300 impactos menos sobre la flora de los pacientes”, ha declarado José Miguel Cisneros, jefe de sección de la Unidad de Gestión Clínica de Enfermedades Infecciosas y Medicina Preventiva de dicho Hospital.

Reducir la resistencia de las bacterias a los antibióticos es uno de los retos pendientes sobre los que alerta siempre la Organización Mundial de la Salud. Algunas de las infecciones corrientes son cada vez más difíciles de tratar porque las bacterias que las generan no responden a los tratamientos conocidos. El 50% de los casos la prescripción que se hace es innecesaria e inapropiada. El coordinador del programa andaluz ha advertido que “tenemos una guerra biológica con las bacterias y ellas están ganando”. Los responsables del Virgen del Rocío, el principal hospital de Andalucía y que la alberga la UCI más grande de España, se han propuesto dar la vuelta a esta tendencia y en mayo de 2.010 pusieron en marcha el Programa Institucional para la Optimización del Tratamiento Antimicrobiano. Los resultados del primer año de funcionamiento se han publicado ya en la revista “Clinical Microbiology Diseases”.

Según esta declaración en el primer trimestre de 2011 los antibióticos se emplearon de forma inadecuada – bien por la elección del antibiótico o por la dosis administrada – en el 53% de los casos, lo que me parece escalofríante teniendo en cuenta además que es la tasa habitual en los hospitales españoles. El cuarto trimestre del año ese mal uso se había reducido a la mitad. Estos médicos y científicos saben que conseguir el 100% es muy difícil, pero el objetivo de ese programa es la “excelencia” y superar el 90% del buen uso.

Los resultados de todo esto que explico nos muestra que la caída en la prescripción de antibióticos no ha incrementado al mortalidad y sin embargo la resistencia a los antibióticos en los tratamientos se ha reducido en cuatro de las seis bacterias que más problemas estaban causando a los médicos del Virgen del Rocío. Esta caída en la prescripción de antibióticos ha supuesto un ahorro económico de un millón de euros el primer año que como se decía hace muchos años “no es moco de pavo” y más aún en esta época de crisis y de recortes obligados. Vamos, que menos medicinas y mejor aplicadas tanto en su elección como en su dosis, y ya sabemos, a vivir la vida que son dos días.