Crónica cultural
Jueves 04 de abril de 2013
El regreso de Lawrence Norfolk al mundo de la ficción después de 12 años de ausencia, es recibido con clamor por parte de la crítica que considera a este escritor uno de los más importantes de su generación. Galaxia Gutenberg publica El festín de John Saturnall.
Nada que ver con Saturno pero si con el mundo de las brujas, los ungüentos, la culinaria y la Inglaterra del Siglo XVII. El festín de John Saturnall, recién publicada por Galaxia Gutenberg es la cuarta novela de este escritor que aún no ha cumplido los cincuenta. Su primera obra, El diccionario Lemprière (1991) data de su época de estudiante de Literatura inglesa y americana, en el Kings College de Londres y tuvo un éxito inmediato, fulminante y que recorrió varios países incluido España. Luego vinieron El rinoceronte del Papa (1996) y En figura de jabalí (2001), novelas con alcance histórico, y todas publicadas en España. Norfolk ha ganado premios de gran prestigio como el Somerset Maugham y el Budapest Festival Price de literatura. En 1993, fue seleccionado entre los veinte mejores escritores británicos por la revista Granta.
Con aire desenfadado, y mucho humor inglés, ayer se presentó a la prensa el escritor y la novela, en un magnífico restaurante español en el centro de Madrid. Quizá esperásemos que se nos prepararan algunas de las recetas del siglo XVII que aparecen en el libro El festín de John Saturnall, cuyo personaje principal es un muchacho, hijo de una bruja, que acaba convirtiéndoseen el mejor cocinero del Reino de Inglaterra hasta que la Guerra Civil destroza sus aspiraciones. “He leído probablemente todos los libros de recetas del siglo XVII, -comentó Lawrence Norfolk- la mejor colección de manuscritos la encontré en La British Library y The London Library en donde hay un fondo de decenas de cajas llenas de manuscritos del siglo XVII de un señor que se dedicó a recoger todos los papeles que encontraba en las casas de esa época”.
En el restaurante, Joan Tarrida, editor de Galaxia Gutenberg, hizo una breve presentación de Norfolk y su libro en la que explicó que El festín de John Saturnall “contenía todos los elementos de un cuento de hadas. Un niño que se enamora de una niña que ha decidido no comer, una madre bruja y un hechizo que resolver: volver a celebrar el famoso Festín que desde hace generaciones se celebra en la familia del chico”.
Norfolk, que considera con humor que los novelistas escriben sobre momentos históricos para que prevalezca la verdad y no se olviden los hechos, piensa también que no hay acto más íntimo y compenetrado que el dar de comer a alguien. “La descripción de alguien que come o de alguien que hace el amor es muy difícil porque son actos que se hacen de forma inmediata y que no requieren pensamiento”. “Cuando uno prepara la comida para alguien como es el caso de mis personajes, la otra persona mastica, saborea, y finalmente traga y deja absorber por su cuerpo, un acto de la otra persona. De cierta manera, entre los dos hay una profunda e intima compenetración”.
Finalmente, Norfolk explicó que con su libro ha querido hacer una relectura del Jardín del Edén que para él representa el primer festín registrado del ser humano. La mujer ha cocinado una manzana que el hombre se come.
La editorial Galaxia Gutenberg tiene previsto empezar desde junio, con la reedición de las novelas anteriores de Lawrence Norfolk.
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