Nacional

Mohamed VI relega a Zapatero para obtener el favor de Sarkozy en la UE

contratos multimillonarios

Martes 29 de abril de 2008
El “nuevo estatuto” para Marruecos es uno de los objetivos de Sarkozy durante la presidencia francesa de la Unión Europea, en el segundo semestre de este año. El presidente de Francia quiere compensar a Mohamed VI por los contratos millonarios que las empresas galas acaban de firmar con el régimen marroquí que suponen la modernización de todas sus infraestructuras, la gestión del creciente sector turístico, la nuclearización del país y la incipiente industria automovilística, entre los más representativos. El monto de los contratos representa para las arcas galas, en una primera fase, 3.500 millones de euros. Sin embargo, Francia, además de pingües beneficios económicos, obtiene algo tanto o más importante: consolidar su influencia exclusiva sobre Marruecos.

Durante el reinado de Hassan II, Rabat intentó en repetidas ocasiones integrarse en la Unión Europea. Bruselas nunca aceptó las exigencias del Palacio Real, y se limitó a dar al Reino alauí el mismo estatus que a Túnez y Argelia, es decir, el de país asociado a la Unión. El Acuerdo de asociación que une Marruecos con la UE firmado en 2000, similar en todos sus puntos a los de Túnez y Argelia, prevé la posibilidad de crear un mercado de libre cambio y al Reino alauí beneficiarse de los fondos europeos para el desarrollo.

Desde un principio, tanto durante los gobiernos de Felipe González, como en los de José María Aznar, España fue el valedor de Rabat ante Bruselas, haciendo todo lo posible para que la UE aceptase un “estatuto avanzado” en sus relaciones con Marruecos. En las reuniones internacionales, los negociadores españoles defendían elevar el nivel de la relación con Marruecos.

Sin embargo, con la llegada al poder de Nicolas Sarkozy, el régimen marroquí ha encontrado un interlocutor privilegiado y un padrino de envergadura. En enero pasado tuvo lugar en París un encuentro para tratar las relaciones entre Marruecos y la UE. El ministro de Exteriores marroquí Tayeb Fassi Fihri pidió “más que la asociación y menos que la adhesión”. Francia se mostró receptiva, y poco después, el jefe de la diplomacia gala, Bernard Kouchner, anunció que durante el segundo semestre de este año 2008, cuando Francia asuma la presidencia de la Unión, el Reino de Marruecos tendrá un nuevo estatuto.

Para Mohamed VI la relación con Europa es un objetivo estratégico. El hecho de que el monarca alauí no haya encontrado hueco para recibir el 6 de mayo al presidente Rodríguez Zapatero, y le haga hacer antesala, es una prueba de que Marruecos ya no cuenta con España para negociar su nuevo estatus con la UE. Sarzoky, por su parte, “no ha movido un dedo”, se subraya en medios diplomáticos españoles, para presentar la iniciativa de forma conjunta, teniendo en cuenta que Madrid fue el primer defensor de una “relación privilegiada de Marruecos con la UE.

TEMAS RELACIONADOS: