Abren los colegios electorales con retrasos en algunos estados
Viernes 12 de abril de 2013
Los colegios electorales han abierto ya sus puertas en Venezuela en el inicio de unos comicios presidenciales en los que casi 19 millones de venezolanos están llamados a las urnas para elegir al sucesor del fallecido mandatario Hugo Chávez mientras la tensión política se respira en el país. Los últimos sondeos dan como victorioso al opositor Henrique Capriles sobre el oficialista Nicolás Maduro y los observadores internacionales temen las irregularidades electorales en favor del heredero chavista.
Los colegios electorales abrieron este domingo sus puertas en Venezuela en el inicio de unos comicios presidenciales en los que casi 19 millones de venezolanos están llamados a las urnas para elegir al sucesor del fallecido mandatario Hugo Chávez. La apertura se produjo a las 6.00, hora local (10.30 GMT), aunque con retrasos en algunos estados, algo que suele ser habitual en este tipo de procesos.
Está previsto que permanezcan abiertos hasta las 18.00 (22.30 GMT), aunque la normativa electoral establece que se debe permitir votar a personas que permanezcan en las colas más allá de esa hora. Según la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, la apertura de mesas era del 60 por ciento en todo el país a las 6.30 (11.00 GMT), con algunos estados como Vargas o Aragua en los niveles más bajos debido a retrasos de los integrantes de las mismas.
El ministro de Defensa, el almirante Diego Molero, fue uno de los primeros en ejercer su derecho al voto. "He dado un recorrido por el área metropolitana desde muy temprano, todo está muy tranquilo, la gente con calma asistiendo a los centros de votación a ejercer igual que yo este derecho", indicó Molero a periodistas.
En este sentido, recordó que el Plan República, operativo militar de asistencia a los procesos electorales en Venezuela, está desplegado desde el martes y que los 141.000 efectivos movilizados en él están en sus puestos.
En estos comicios, que tendrán lugar seis meses después de la presidenciales del 7 de octubre, en las que Chávez logró su tercera reelección, parten como favoritos el actual presidente encargado y candidato del chavismo, Nicolás Maduro, y el opositor Henrique Capriles, y cinco candidatos más.
De acuerdo con cifras oficiales, 18.854.935 millones de venezolanos están habilitados para votar, de los que 100.309 podrán hacerlo en las embajadas y consulados de Venezuela en 88 países. El Consejo Nacional Electoral calcula que los resultados podrían ser conocidos tres horas después del cierre de los colegios electorales, una vez que la tendencia sea ya irreversible.
Venezuela elige, pero el favorito, según los últimos sondeos, es Capriles y los observadores internacionales temen las irregularidades electorales en favor del heredero chavista.
Ruda campaña
Las lágrimas de Maduro tras el funeral de Chávez dieron paso a las actitudes beligerantes contra Capriles, en una nueva campaña de ataques atribuyéndole relaciones con Washington, la burguesía del país y movimientos desestabilizadores. Sin embargo, el oficialismo ha tenido la ardua tarea de convencer a los simpatizantes chavistas de que Maduro es el candidato oficial ungido por el mandatario fallecido.
El apoyo a Chávez de los líderes de izquierdas latinoamericanos aún no se ha traducido en un apoyo directo a Maduro. En medio de la campaña, el presidente interino llegó a asegurar que se le apareció un "pajarito" que le recordó a Chávez y que le dio su "bendición" para los comicios. Los gorros de paja y las aves comenzaron a popularizarse entre los chavistas, mientras que Maduro no paraba de silbar en diferentes mítines. La oposición se mofó claramente de esta anécdota.
Capriles ha sabido aprovechar el factor de la desaparición del presidente concentrando sus ataques en Maduro. Desde que Chávez viajó a principios de diciembre a La Habana para someterse a un nuevo tratamiento contra el cáncer, el líder opositor denunció las medidas que comenzó a tomar el Gobierno, señalando a Maduro como su responsable. Las pasiones que levantaba Chávez obligaron a Capriles Radonski centrarse en el entonces vicepresidente y después, presidente encargado.
El aspirante opositor ha atacado al oficialismo por la escasez de alimentos y otros bienes en los supermercados, las altas tasas de violencia o la devaluación del 32 por ciento de la divisa en febrero. Sin embargo, su tono pausado de los comicios de octubre ha ido cambiando a medida que su apoyo ha ido creciendo e imbuido de esa confianza, ha copiado parte de su actitud de la beligerancia de los líderes del PSUV.
La novedad en esta campaña se ha producido en la inseguridad: tanto Capriles como Maduro han reconocido la importancia de atajar las altas tasas de robos y asesinatos, que han colocado a Venezuela en el segundo puesto en el mundo por tasa de homicidios. Mientras Chávez parecía no reconocer el problema, el presidente interino ha hecho continuos llamamientos a los grupos de bandas para que eviten enfrentamientos.
Las encuestas no ofrecen oportunidad a Capriles Radonski, que perdería por una distancia mínima de diez puntos frente a Maduro. El grito de guerra "Chávez te lo juro, yo voto por Maduro" se ha escuchado en los actos del chavismo desde su muerte. Estas elecciones probarán si los venezolanos son leales a Chávez "más allá de esta vida", como aseguró sentirse en febrero el aspirante oficialista.
Retos
Con las mayores reservas de petróleo en su subsuelo, la alergia de Chávez a las inversiones privadas han provocado un retraso en el sector, a pesar de que la economía depende directamente del crudo. La oposición ha criticado la venta de barriles a Cuba a un precio menor que el de mercado, mientras que la falta de capitalización de Petróleos de Venezuela (PDVSA) obligó a firmar acuerdos con China a precios fijados sin importar las fluctuaciones del mercado para conseguir liquidez.
A pesar de las 'misiones bolivarianas' que han permitido a las clases más bajas disfrutar de algunos servicios sociales, lo que ha conseguido sacar de la miseria a parte de los estratos más bajos de la sociedad --según el Gobierno, la pobreza se ha reducido un 44 por ciento--, la capacidad adquisitiva de los venezolanos se reduce con una inflación de dos dígitos que no consigue bajar del 10 desde hace 26 años.
A esta subida de los precios, se le unen la devaluación de febrero y los controles a las divisas extranjeras. El dólar estadounidense se vende cuatro veces por encima del cambio oficial en el mercado negro mientras que la importancia del sector petrolero a restado preponderancia a otras industrias, lo que ha creado escasez de bienes de primera necesidad. En algunas ocasiones, el Gobierno ha realizado campañas que han podido verse en todos los medios sobre como los líderes socialistas entregaban a los supermercados toneladas de productos.
Otro de los problemas del país es la corrupción en el Estado que, según la oposición, ha permitido crear una 'boliburguesía' de "enchufados" entre los dirigentes socialistas que han ido enriqueciéndose a la sombra de Chávez. Tanto Maduro, que necesita el apoyo de sus correligionarios, como Capriles Radonski, tendrán dificultades a la hora de acabar con este grupo.
Chávez consiguió cambiar la historia de Venezuela y de Latinoamérica. Capriles y Maduro buscan ocupar un asiento difícil de llenar y conseguir un papel en la historia del país sudamericano sucediendo a un líder que aún levanta pasiones en todo el país.
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