[i]León y Louise[/i], de Alex Capus

Crónica cultural

Domingo 14 de abril de 2013
Ventanas, desde el Renacimiento a nuestros días, Dürer, Monet, Magritte… así se llama la exposición que se puede ver en la Fundación del Hermitage en Lausana. Una muestra que explora uno de los temas fundamentales del imaginario artístico. Desde el siglo XV hasta nuestros días, los pintores han plasmado lo que veían, o soñaban a través de ellas. También las ventanas permitían que la luz penetrara en el cuadro. Los reflejos o simplemente su estructura rectangular, han servido de encuadre imaginativo. De un simple elemento decorativo, se convierten en el tema del cuadro y los artistas exploran, a través de sus formas, infinidad de posibilidades plásticas hasta llegar al arte abstracto.

Organizado junto a los museos de Cantonale de Arte y el Museo de Arte de Lugano, la exposición reúne más de 150 obras a través 500 años de historia. Magníficos artistas entre los que están Dürer, Dou, Constable, Monet, Hammershøi, Munch, Delaunay, de Chirico, Mondrian, Jawlensky, Matisse, Duchamp, Vallotton, Ernst, Bonnard, Vuillard, Klee, Delvaux, Picasso, Balthus, Rothko, Scully. Y el panorama se agranda a los soportes de la fotografía y el video para recorrer las épocas. La exposición se puede visitar hasta el 20 de mayo.

León y Louise es de esas historias que nunca se olvidan. La novela, escrita por Alex Capus (Normandía, 1961) empieza en plena Primera Guerra Mundial y llega hasta después los años sesenta, cuando por fin, Léon y Louise podrán estar juntos. Aunque el autor ha nacido en Francia y vivió allí parte de su vida, la novela fue escrita en alemán. Ha sido finalista del Deutscher Buchpreis uno de los premios literarios más importantes en Alemania, y ha tenido una magnífica acogida.

Los personajes de Léon y Louise se conocen jóvenes en un pueblo francés con la mala suerte de que recién iniciado su amor, una bomba explotada durante el verano de 1918 les separará durante diez años. A través de esos años, Léon se ha casado con Yvonne y Louise sigue soltera. Pero ninguno de los dos se ha olvidado del otro y su historia acaba de empezar.

La novela consigue romper ideas falsas que hoy en día parecen hacerse un hueco en la mente de las personas. En este caso el amor entre estos dos personajes desafía el tiempo. Es imperecedero. La fidelidad y la sinceridad son también sentimientos claves, esenciales, en la vida de estos personajes que vivirán una de las grandes historias de amor del siglo XX.