Víctor Morales Lezcano | Lunes 15 de abril de 2013
La dinámica social que se ha puesto en funcionamiento en Egipto a partir de la caída de Mubarak, no solo se explica por el triunfo electoral de los Hermanos Musulmanes y sus correligionarios más extremistas, agrupados estos últimos como una piña en torno al partido Al-Nur, La Luz. Posee también -y por encima de la rebelión social permanente en El Cairo- otra causa muy determinante de sus manifestaciones tumultuosas.
Recordemos para empezar algo tan elemental como la pasión viajera que Egipto desató entre algunos románticos europeos hacia la mitad del siglo XIX. Entre los destinos más cotizados por aquellos pioneros (
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