Economía

El Gobierno reconoce su fracaso con el paro

crónica económica

Viernes 26 de abril de 2013
El Gobierno ha renovado sus previsiones, ha adoptado nuevas medidas y ha prometido por enésima vez alguna reforma que no ha puesto en práctica. Es, en conjunto, el reconocimiento de un gran fracaso.

El Gobierno asume un fracaso, y hay varios motivos para decirlo. Por un lado, porque prevé que el crecimiento no subirá de un punto porcentual hasta 2016, y entonces sólo lo hará en un 1,3 por ciento. Es normal, dado que el Estado seguirá aumentando su endeudamiento, y que la economía privada sigue el camino opuesto, pero a un ritmo muy lento. El aumento de la deuda lleva al impago, parcial o generalizado, y a la inflación. Ésta, al desorden económico y social. Luego el de la deuda es un camino acotado. Y estamos llegando al final.

Por otro lado, por el paro, del que ahora hablaremos. Y aún por otro lado, porque el Gobierno ha renunciado a hacer una verdadera política de reformas, y sigue aumentando los impuestos a cada nueva ocasión que se le presenta, en lugar de apostar en serio por la reforma del Estado y de los servicios públicos.

Pero el mayor fracaso no es la renuncia a una política económica digna de tal nombre, ni dejar caer los hombros ante el endeudamiento público. El mayor fracaso es el del paro. Mariano Rajoy se ha apresurado a decir que él espera, como quien espera que llueve, que la realidad sea mejor de lo previsto.

Pero lo previsto es aterrador. La tasa de paro, que está en el 27,1 por ciento, caerá al 26,7 en 2014 y al 25,8 en 2015. En 2016, todavía estará en el paro uno de cada cuatro españoles que busque empleo; en concreto el 24,8 por ciento. ¿Cuál será, entonces, el paro en 2017? ¿Y en 2018, 2019, 2020? Cabe pensar que en el último año de esta maldita década, el paro caerá por debajo del 20 por ciento, pero ¿será menor al 15 por ciento? ¿Cuál será, entonces, la situación de los parados de larga duración?

En una información muy relevante, Domingo Soriano, de Libre Mercado, recogía un informe de la Fundación Sagardoy según la cual un 30 por ciento de los parados lleva al menos dos años sin trabajar, un 19,2 por ciento entre dos y cuatro años y un 10,8 por ciento más de cuatro años. Una persona recientemente despedida tiene un 35 por ciento de probabilidades de encontrar empleo en el próximo trimestre, pero una que lleve 48 meses o más en el desempleo, sólo tiene un 10 por ciento.

¿Qué se puede hacer? La oferta y la demanda, también la de empleo, se encuentran en el precio. Un precio libre vacía el mercado, lo limpia de colas, de elementos a la espera de ser comprados y vendidos. En este caso, alquilados. Hay solución. Bajar los salarios lo suficiente.

Pero hay más. La mitad de los parados no tiene una formación que supere la ESO. La recuperación vendrá de algún sector económico vinculado a la tecnología y, por tanto, allí no tendrán cabida estos parados sin formación. Su incorporación al mercado laboral tiene que estar de la mano de la formación. Pero para que sea eficaz, esa formación tiene que arrancarse de las manos de los sindicatos y de la CEOE, y facilitarla a las empresas con rebajas fiscales, no con subvenciones directas.

TEMAS RELACIONADOS: