Joanne Chesimard, acusada de asesinar a un policía justo hace cuarenta años y de pertenecer a un grupo llamado Ejército Negro de Liberación en la década de los setenta, es la primera mujer en haber sido incluida en la lista de los terroristas más buscados por los Estados Unidos. Como dato curioso se ha sabido que la fugitiva se encuentra viviendo en Cuba desde hace treinta años, bajo el amparo del régimen de los hermanos Castro.
Joanne Chesimard, acusada de asesinar a un policía justo hace cuarenta años, fue incluida en
la lista de los terroristas más buscados por Estados Unidos y reside desde hace casi treinta años en Cuba, donde recibió asilo político.
El anuncio fue realizado por la oficina del FBI (policía federal) de Newark (Nueva Jersey) en el cuarenta aniversario del asesinato de Werner Foerster, un policía de ese estado durante un control en una carretera.
En 1973, Chesimard formaba parte de un grupo llamado Ejército Negro de Liberación, y era buscada junto con varios cómplices por varios delitos, entre ellos asalto a bancos.
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Ella y varios cómplices viajaban en un automóvil por Nueva Jersey cuando una patrulla policial los paró, y respondieron con disparos, que mataron a Foerster y dejaron herido a su compañero.
Chesimard fue detenida más tarde y en 1977 condenada a cadena perpetua, pero en 1979 se fugó de la prisión y reapareció en 1984 en
Cuba, donde recibió asilo político y todavía se cree que reside, según dijo el FBI en una conferencia de prensa.
La fugitiva, que también usa el nombre de Assata Shakur, tiene ya 65 años y para las autoridades de EE.UU. es considerada una "terrorista doméstica", según dijo el agente especial Aaron Ford, responsable de
la oficina del FBI en Newark.
"Mientras vive abierta y libremente en Cuba, continúa manteniendo y promoviendo su ideología terrorista", señaló por su parte Mike Rinaldi, teniente de la policía estatal de Nueva Jersey.
El caso de Chesimard ha entorpecido las relaciones entre Washington y La Habana en las últimas décadas, ya que mientras responsables estadounidenses lo usan como argumento del apoyo cubano al terrorismo
, Fidel Castro señaló en 2005 que se trataba de una "perseguida política de verdad".