Opinión

La limpieza del deporte español

Sábado 04 de mayo de 2013
Coincidiendo con el Open de Tenis de Madrid, Rafa Nadal hacía suya la queja de casi todo el deporte español, afirmando que “la resolución de la Operación Puerto no es la mejor imagen y beneficia a los tramposos”. El presidente del Comité Olímpico Español, Alejando Blanco, iba más allá al aseverar que la sentencia “es un error y un horror”, consciente del daño que supone el hecho de que el mayor proceso contra el dopaje en España se despache con un año de cárcel al doctor Eufemiano Fuentes y la intención de la jueza de destruir las muestras de sangre de los supuestos dopados.

Resulta especialmente llamativo este último supuesto, por cuanto la destrucción de dichas muestras dejaría en la impunidad a los tramposos. No sólo arrojaría una gran sombra de duda sobre todo el deporte español, como bien apuntaba Rafa Nadal, sino que evitaría que se señalase a los verdaderos culpables. En cuanto a las absoluciones y la lenidad de las condenas impuestas, son fruto del actual marco normativo, tantas veces criticado desde instancias extranjeras. Al mismo tiempo, pone en evidencia el problema que hay en España con la lucha antidopaje, con una legislación permisiva y llena de lagunas.

Está en trámite parlamentario la nueva ley antidopaje. Con ella en la mano, quizá el resultado de la Operación Puerto sería otro, pero no es el caso. La jueza ha obrado con arreglo al texto que hay vigente, y poco más puede hacerse a ese respecto. Sí, quizá, lanzar un mensaje claro y contundente desde las instituciones de que España va a ser inflexible con los tramposos, para evitar que vuelvan a producirse situaciones tan bochornosas como la Operación Puerto y todo lo que de ella se ha derivado. Va en ello mucho más que la imagen del deporte español –que no es poco. Es la imagen de España como un país fiable y honrado, que no de tramposos.

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