Economía

¿Podemos hablar de buenos datos del paro?

crónica económica

Lunes 06 de mayo de 2013
Ha terminado abril con 46.050 personas menos en la listas del paro. ¿Es una buena noticia o algo esperable? ¿Nueva tendencia o dato cíclico?

Los datos de paro de abril parecen alentadores. El número de desempleados ha caído en 46.050 personas, lo que arroja todavía un pavoroso dato de 4.989.193 parados registrados. ¿Cómo interpretarlo? En primer lugar, abril es un buen mes. Subió el paro en los dos años de la crisis de una mayor caída, 2008 y 2009, pero lleva cuatro años consecutivos descendiendo en abril: -24.188 en 2010, -64.309 en 2011, -6.632 en 2012.

Luego es un buen dato, pero menos. La mayor caída del paro se produjo en los servicios (-18.407 parados), y, atención, en la construcción (-18.699 parados). Es la mayor caída del paro en la construcción en abril en al menos diez años, y es la mayor caída en ese sector, en términos porcentuales, desde mayo de 2011. Y, en realidad, tendríamos que irnos al 2010 y al Plan E para observar una caída así del paro en la construcción. Habrá que observar este sector, porque podría ser una indicación de que el ajuste en el sector, aunque lejos de haberse completado, esté ya acercándose a un fin.

Cíclicamente, el paro empieza a mejorar en abril y vuelve a empeorar en agosto. Este año, el paro ya cayó en marzo, aunque muy ligeramente (un -0,10 por ciento), y la caída de abril (-0,91 por ciento) es más pronunciada que la del mismo mes del año pasado (-0,14 por ciento). Si nos fijamos en la tasa de crecimiento interanual, ésta alcanzó un máximo del 12,52 por ciento en mayo de 2012. Desde noviembre del mismo año, esa tasa ha caído mes a mes hasta el 5,16 por ciento de abril.

Pero más importante que la evolución del paro es la del empleo. No tenemos esos datos, pero sí los de la afiliación a la Seguridad Social, que son muy cercanos a los de empleo, y que son un buen indicador sobre cómo evoluciona la ocupación. El número de afiliados al sistema creció en abril en 51.077. Es un crecimiento no muy llamativo, incluso si lo comparamos con otros abriles de los años de crisis. Es más, si comparamos la evolución en el último año, resulta que en los doce meses que terminan en abril de 2013, el número de afiliados cayó un -4,06 por ciento. Es el tercer año consecutivo en el que empeora este decrecimiento, y tenemos que irnos al pavoroso 2009 para ver una evolución peor que la actual.

¿Por qué, si los datos de empleo, aunque positivos, son un dato regular, cuando no malo, los de paro sí se pueden considerar buenos? Porque los datos de paro dependen de la cantidad de gente que busque empleo. Y pueden achacarse a que los parados se cansan de buscar trabajo, dado que creen que no van a tener éxito. De modo que no podemos hablar de un cambio de tendencia.

Y, atención, porque un estudio de BBVA Research muestra que, en el caso de que no hubiera habido crisis económica, el paro en España sería del 18 al 19 por ciento, y el número de parados superaría los cuatro millones de personas. ¿Qué quiere decir esto? Al menos, dos cosas. Una, que tardaremos varios años en alcanzar una tasa de paro que se corresponde con una situación “normal”, que sería del 18 al 19 por ciento. Segundo, que España tiene que reformar de verdad el mercado laboral si no quiere echar del mismo, de forma permanente, a un gran número de personas.

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