Los Lunes de El Imparcial

Javier Sierra: El maestro del Prado y las pinturas proféticas

RESEÑA

Domingo 19 de mayo de 2013
Javier Sierra: El maestro del Prado y las pinturas proféticas. Planeta. Barcelona, 2013. 328 páginas. 20 €. Libro electrónico: 9,99 €

Estoy seguro de que los lectores de Los Lunes de El Imparcial conocerán de sobra a Javier Sierra, periodista y escritor de proyección tanto nacional como internacional –es uno de los autores españoles actuales que más vende en EE.UU.-, especializado en temas de misterio y colaborador, entre otros, del programa de TV Cuarto Milenio.

Debo reconocer que como historiador del Arte abordé la lectura de este libro con gran expectación. Había asistido a una conferencia del autor previa a la publicación del volumen y las pinceladas que dio sobre él me parecieron más que interesantes: iba a desgranar desde un punto de vista heterodoxo el argumentario que aparentemente se esconde detrás de las grandes pinturas del Renacimiento que acoge nuestra más grandiosa pinacoteca, el Museo del Prado. Lo cierto es que el autor se permite una osadía –cosa que aplaudo y que solo reputados como él pueden hacer-, la de colocarse como protagonista de esta interesantísima trama en la que aparecerán algunos elementos de lo sobrenatural.

La aparición del personaje de Luis Fovel, un extraño doctor en Historia del Arte, quien se acercará a un joven Javier Sierra allá en los años noventa en los que estudiaba periodismo, le abrirá los ojos a toda una trama secreta que parece estar en el sustrato de muchas de las grandes piezas renacentistas que acoge el Museo del Prado. Rafael, Juan de Juanes, El Bosco, Tiziano, El Greco, entre otros, parecen haber escondido mensajes en sus grandes lienzos, siempre vinculadas al ambiente apocalíptico que se vivía en el siglo XVI, cuando diversas profecías señalaban el fin de los tiempos.

La verdad es que toda esta trama que propone Sierra, esa segunda lectura oculta de los cuadros, me resulta tremendamente interesante, pero debo prevenir al lector de no tomar por cierto todo lo que allí se relata. Estamos hablando de una novela y no de un texto científico. Verosimilitud no es siempre sinónimo de verdad. Y es que una de las cosas que debo criticar de los divulgadores del misterio es que, en general, nunca revelan sus fuentes, cosa contraria a lo que sucede en los textos académicos, los cuales siempre se sustentan en textos o pruebas documentales. Bien es verdad que El maestro del Prado está repleto de citas, con lo que sabemos que trazas de realidad están detrás del relato pero, como digo, el lector ha de acogerlas con cautela.

Aunque el Renacimiento no es un período en el que me haya especializado, no cabe duda de que este libro me ha abierto los ojos acerca de muchas cuestiones que a buen seguro, en mayor o menor medida, pudieron tener su peso en la creación de estas obras maestras. Sin lugar a dudas lo mágico, lo esotérico, lo misterioso, han estado muy presentes en todas las épocas de la Historia y no es menos cierto que los historiadores ortodoxos las suelen dejar de lado. Yo considero que estas cuestiones se deben abordar y, por ello, creo que esta narración de Sierra puede muy bien servir para despertarnos ante este hecho.

Quiero dar las gracias a Javier Sierra por presentar ante mí, y espero que ante todos sus lectores, esta visión no canónica del Arte, la cual nos conduce hacia nuevos planteamientos acerca del sustrato misterioso que, sin duda, estuvo presente a lo largo de toda la cultura del Renacimiento.

Recojo el testigo como historiador del Arte para tener en cuenta a la hora de ver o analizar una obra, ese mundo de lo oculto que las vías ortodoxas han dejado de lado. Y como lector, decir que la experiencia ha sido más que grata a la par que instructiva. Una sorprendente revelación.


Por Pedro Ortega