Economía

Llega el último acto de la tragedia griega

Crónica económica

Lunes 20 de mayo de 2013
Grecia ha dejado de ocupar los titulares. Primero porque se ha visto que ella no ha roto el euro. Y segundo, porque las pocas noticias que da son más positivas que negativas.

La agencia Fitch volvió a revisar la calificación de la deuda de Grecia el 13 de mayo. Pero no fue para hundirla aún más, sino todo lo contrario, la mejoró hasta un, eso sí, discreto rating B-. La agencia cita los progresos en el recorte del agobiante déficit fiscal. En 2011, el Estado se gastó un 9,5 por ciento del PIB más que lo que ingresó, y en 2012 ese déficit se redujo al 6,0 por ciento, por debajo del objetivo del 6,6.

Según señala el Fondo Monetario Internacional en su último informe dentro del “Artículo IV”, el que dedica la institución a controlar la evolución económica y financiera de cada país, “el progreso en el ajuste fiscal ha sido excepcional, sea cual fuere la comparación internacional, con una mejora en el balance primario de 10 puntos porcentuales a finales de 2013, en medio de una contracción del PIB de 20 puntos porcentuales”.

Pero también ha mejorado la competitividad del país. La diferencia negativa en competitividad relacionada con los costes laborales unitarios se ha reducido en dos tercios, “mientras que el déficit por cuenta corriente se ha reducido, de forma acumulada, en unos 10 puntos porcentuales”.

El FMI señala que para reencontrarse con el crecimiento, Grecia tiene que seguir reduciendo su déficit público. Y que tiene que parar la evasión fiscal, especialmente de los grandes contribuyentes. Pero el camino que lleva es el del sano ajuste hacia la sostenibilidad económica.

Esa mejora de la competitividad tiene efectos visibles. Según Kathimerini, el gran diario griego, “vuelven las multinacionales”. Y se refiere a la inauguración de 17 kilómetros de red viaria, que conectan el puerto de Piraeus con una plataforma logística cercana a Atenas. Según Der Standard, el diario alemán, “Los hedge funds están volviendo a apostar por los bancos griegos”.

Edward Harrison, que no es el tipo de economista optimista ni mucho menos, dice que apuesta por Grecia. “Crecientemente”, señala, “los indicadores indican que lo peor ha pasado y que Grecia ha tocado fondo. Yo esperaría que las mayores ganancias se hagan en los bonos y en las acciones”.

Por lo que se refiere al crecimiento o, más bien, al decrecimiento, ya recogimos que “Eurostat no ofrece datos de (de)crecimiento intertrimestral de Grecia, pero el decrecimiento anual es cada vez menos pronunciado, y ha pasado de un -6,7 por ciento en el tercer trimestre de 2012 al -5,3 por ciento en el primero de este año”. Si Grecia, que ha visto los infiernos, va para arriba, España no tiene porqué ser una excepción.

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