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Rusia defiende la venta de misiles a Siria e Israel amenaza con represalias

tras el levantamiento del embargo de armas a los opositores

Martes 28 de mayo de 2013
Después de que la Unión Europea haya levantado el embargo de armas a los rebeldes sirios, Rusia ha defendido el envío de misiles antiaéreos S-300 al régimen de Bachar al Asad como "factor de contención" ante injerencias externas. Tras estas declaraciones del viceministro ruso de Exteriores, Israel ha advertido de que su país "sabrá qué hacer" si los rusos concretan el envío de misiles a Siria.

Rusia aseguró este martes que los misiles antiaéreos S-300 que Moscú suministra al régimen sirio de Bachar al Asad son un factor de contención contra una posible injerencia externa en el país árabe. "Consideramos que tales pasos son en gran medida un factor de contención para impedir que algunas cabezas calientes den a este conflicto (...) un carácter internacional con participación de fuerzas externas", afirmó Serguéi Riabkov, viceministro de Exteriores, citado por las agencias rusas.

El diplomático subrayó que los S-300 "son un factor estabilizador", en oposición a las afirmaciones del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que tachó esos misiles de factor desestabilizador. "Hablamos del suministro de armamento defensivo al Gobierno de un país para la defensa de sus infraestructuras y sus tropas", dijo.

El número dos de la diplomacia rusa subrayó que Moscú comprende la inquietud que la venta de armas a Damasco suscita en muchos de los socios de Rusia. "No tenemos motivos para modificar nuestra postura en ese terreno", insistió.

"El suministro de los S-300 a Siria tiene que ver con un contrato suscrito hace varios años. Quiero decir que estos sistemas, por sus propias características, no pueden ser utilizados por grupos armados ilegales en el tipo de lucha que se libra en Siria", recalcó.

Rusia mantiene que su armamento no desestabiliza la situación en el país árabe ni altera el equilibrio estratégico en Oriente Medio, al tiempo que pone en duda que sus armas hayan sido utilizadas para reprimir a los opositores a Asad.

Sin embargo, Israel ya ha respondido a Rusia con una amenaza. El ministro israelí de Defensa, Moshé Yaalón, advirtió de que su país "sabrá qué hacer" en el caso de que Rusia concrete el envío de baterías de misiles antiaéreos S-300 a Siria. "Los misiles son una amenaza (para Israel) y puedo dar fe de que no se ha acelerado la venta. Esperemos que no se concrete pero si ocurre sabremos qué hacer", afirmó durante una visita a una base militar, según la edición digital del diario Yediot Aharonot.

Yaalón no entró en mayores detalles sobre el tipo de actuaciones a las que se refería, pero el Gobierno sirio y fuentes occidentales responsabilizan a Israel de dos bombardeos a principios de mayo, y otro en enero, contra objetivos en territorio sirio. Según medios internacionales, los blancos atacados transportaban armas que iban a ser suministradas por Damasco a la milicia del movimiento libanés pro-iraní Hizbulá, aliado del presidente Bachar al Asad en la guerra civil en la que está inmerso desde hace dos años.

Los misiles S-300 son un importante escudo antiaéreo con el que Al Asad cuenta para evitar incursiones aéreas, tanto de Israel como en el caso de que Occidente decidiera intervenir militarmente.

Esta mañana, en un encuentro con los principales medios internacionales acreditados en Israel, el ministro de Asuntos Estratégicos e Inteligencia de Israel, Yuval Steinitz, aseguró que Israel "no está envuelto ni quiere verse envuelto" en el conflicto sirio. "Hemos decidido no animar ni a EEUU ni a Europa a tomar decisión alguna ahí porque es una situación muy complicada", aseguró el ministro, quien sin embargo recalcó que Israel se "defenderá y reaccionará ante cualquier amenaza de parte de Siria".

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