La competitividad es un concepto intuitivo, pero con muchas caras. Pero si hubiera que reducirlas a dos, serían seguramente los costes y la productividad. Los primeros caen. La última, sube.
El banco francés
Natixis ha estudiado cómo ha evolucionado la productividad en distintos países en los últimos años. Para poder apreciar la evolución, se remonta al origen del ciclo económico, en los años del cambio de siglo. Lo que dicen esos datos es muy significativo.
Natixis controla la evolución de seis países:
Los Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania por lo que se refiere a los países fuertes, y
España, Francia e Italia por los débiles. En el caso de Francia cabe decir que ha pasado del primer grupo al segundo, pero no adelantemos las conclusiones del informe.
Para hacer intuitivas las comparaciones, el informe le otorga un valor de 100 a los niveles medios de productividad per capita de los distintos países en el año 1998. Los Estados Unidos y el Reino Unidos, en el grupo “virtuoso”, han experimentado crecimientos acelerados. Sobre todo el primero, que llega a este año en el entorno de los 140 puntos, mientras que el Reino Unido está en los 120 y Alemania en los 108. Francia sigue un curso parecido al del Reino Unido, mientras que Italia avanza y retrocede en un camino errático y sin un avance final.
El desarrollo más notable es el de España. En nuestro país, en los años del boom, nos hicimos menos y menos productivos. Se produjo un gran aumento de la inmigración, pero al menos la productividad per cápita podría haberse mantenido. No. Sufrió un claro deterioro hasta 2006 hasta niveles que rondaban los 95 puntos, en los que se mantuvo hasta 2007. Entonces, con el ajuste de la crisis, la productividad comenzó a mejorar.
No es la productividad por trabajador, que tenía que mejorar claramente visto que el paro ha aumentado en más de cuatro millones de personas.
Ha crecido la productividad per cápita. ¿Por qué? Por un lado porque la población española ha dejado de crecer. Incluso ha caído ligeramente, aunque eso sólo el año pasado. Pero ese crecimiento de la productividad viene, sobre todo, del abandono de sectores poco productivos, como es el de la construcción. No es que la construcción sea poco productiva, sino que había pasado a serlo. En 2013, la evolución de la productividad per cápita en comparación con 1998 es similar a la de Francia y Alemania: ronda los 110 puntos.
Estos son los datos. Vayamos ahora al análisis de Natixis. La crisis, dice, “ha llevado a una caída en la productividad per cápita y en la ganancia de la productividad sobre la tendencia en el Reino Unido, Alemania, Francia e Italia. En los Estados Unidos la tendencia en la productividad apenas ha cambiado”. De hecho se mantiene, en flecha, la tendencia al alza. Por su parte, “
en España ha habido una clara aceleración de la productividad” en cuanto ha aparecido la crisis.
Los dos motivos que encuentra Natixis son: “
la contracción de los sectores con baja productividad” y que “las empresas han buscado mejorar su eficiencia, sector tras sector”. En construcción, un sector con baja productividad, creció del 9 por ciento del total de empleados en 1998 al 13 por ciento en 2007, y desde entonces ha caído a poco más del 6 por ciento, por lo que ya está en línea con otros países.
Por lo que se refiere a otros sectores, en estos años, el empleo en las manufacturas, que son muy productivas, ha caído. Pero el empleo en otro sector muy productivo como son los servicios a las empresas, ha subido también consistentemente de menos del 10 por ciento del total del empleo a casi el
15 por ciento. Y la participación del empleo en el resto de los sectores ha subido, a medida que caía la presencia de la construcción.