El centro vasco de investigación en microtecnologías CIC microGUNE ha desarrollado un dispositivo que permite detectar la proteína TNF-alfa, indicadora de una enfermedad inflamatoria autoinmune como psoriasis, Crohn o cáncer de colon, con apenas unas gotas de sangre, lo que supone un avance en el tiempo de diagnóstico, así como un ahorro de recursos. Vanessa Castro, investigadora principal del proyecto, explica a este periódico en qué consiste este aparato medidor, cuáles son sus aplicaciones y qué perspectivas hay de que sea incluido en las consultas médicas.
Diagnosticar hoy por hoy una
enfermedad inflamatoria autoinmune como psoriasis, Crohn o cáncer de colon requiere de análisis de sangre para detectar niveles anómalos de la
proteína TNF-alfa, así como de pruebas invasivas como la endoscopia, la colonoscopia, la biopsia o la recogida de heces.
Con idea de mejorar el diagnóstico de estas dolencias, el centro vasco de investigación en microtecnologías
CIC microGUNE ha desarrollado un
dispositivo portátil que permite detectar la concentración de TNF-alfa con apenas unas
gotas de sangre del paciente a tratar y que, de lograr su incursión en los centros de salud, permitiría agilizar el proceso de diagnóstico, ya que sustituiría al envío del análisis de sangre a un laboratorio externo por una espera de no más de dos horas.
Concebido en colaboración con el equipo del doctor Luis Bujanda, del Hospital Universitario Donostia (Biodonostia), este proyecto es todavía un prototipo. Así lo explica a este periódico
Vanesa Castro, principal investigadora de este método de detección, desde la feria Transducers & Eurosensors de Barcelona, donde este miércoles lo presentará en una conferencia.
Castro explica que con
fase preliminar se refiere a que tanto los ensayos biológicos derivados de su uso como la máquina que forma parte del dispositivo “deben ser validados con muestras reales”, tarea que puede llegar a requerir “entre tres y cinco años” más de investigación. De modo que, aunque llevar a cabo iniciativas como esta en un laboratorio es relativamente factible, sacar el producto final “es una labor posible, pero complicada, ya que se necesita
tiempo y mucho dinero”.
Es, precisamente, por esta razón por la que Castro confiesa que el proyecto se encuentra
“paralizado” ante la falta de financiación después de que las ayudas que han recibido del Gobierno vasco y de la Diputación de Guipúzcoa se hayan agotado. “No podemos seguir con la investigación porque no hay dinero”, afirma esta química experta en materiales, quien mantiene la esperanza de que su presencia en la feria de Barcelona y la próxima publicación del dispositivo en una revista científica le ayuden a seguir adelante a ella y a su equipo, formado por cinco personas.
Aunque Castro considera que lo más llamativo de esta máquina portátil es que permite agilizar el diagnóstico de cáncer de colon, se apresura a recalcar la importancia de recordar que la proteína TNF-alfa no sólo alerta sobre la presencia de esta enfermedad, sino también sobre otras como la
psoriasis o
Crohn. Contraria a despertar faltas esperanzadas, Castro explica que la prueba de sangre analizada por el aparato que ha desarrollado permitiría hacer un
diagnóstico precoz que advertiría sobre la anómala concentración de este biomarcador, pero cuya confirmación debería estar determinada por pruebas adicionales como la colonoscopia o la biopsia.
Sin embargo, en cuanto a la
monitorización del tratamiento de un paciente ya diagnosticado de alguna
dolencia inflamatoria autoinmune, el aparato desarrollado por su equipo “permitiría sustituir las pruebas invasivas por la comprobación de los niveles de proteína sólo a través de unas gotas de sangre”. Eso sería “lo ideal”, dice Castro al tiempo que alude de nuevo a la falta de dinero como principal escollo para lograr este propósito.