musica

Historias del mercado discográfico

reportaje

Viernes 02 de mayo de 2008
Para el lanzamiento del último trabajo de Madonna, su gente ha conseguido abrir las tiendas por la noche y con un ágape y alguna sorpresa pretenden que la gente abandone su cama un lunes por la noche y salga a la calle a buscar el disco de la Reina del Pop. Curioso aunque demasiado arriesgado, ¿qué impide al fan madrugar y comprarlo antes de entrar al trabajo o comprarlo al salir? O la opción de Coldplay que regala durante una semana el single de su nuevo disco en su propia web, saturando su ancho de banda durante horas.

Hace unos años y ante la crisis, las discográficas apostaron por las ediciones de lujo, los extras y las reducción en los precios de venta para mantener unas cuotas de mercado amenazadas por la piratería. Cuando la tendencia se hizo global, raro es el artistas que no ofrece un dvd, un bonus track o un póster de regalo para atraer el cliente, los cerebros tuvieron que buscar nuevas ideas. El lanzamiento de los discos se empezó a hacer en grandes espacios donde el artista de turno presentaba sus canciones ante unos admiradores como mucha paciencia. Cuando ello se agotó se volvieron a necesitar ideas. A lo largo de la historia ha habido grandes ideas que han marcado épocas y estilos.

Nuevos talentos e internet
El Canto del Loco ha grabado tres versiones de un mismo single con la intención de darle más recorrido al disco y proyectar mejor la historia que narra la canción. Tres versiones no dejan de ser tres vídeos distintos que ponen los medios. Y así una canción suena tres meses en lugar de uno.

El triunfito David Bustamante presentó su disco en la más alta de las torres que se están construyendo en Madrid con casco de obrero para recordar sus días sobre el andamio. Los madrileños Jet Lag presentaron "Forever" con tres conciertos en tres horas en sitios distintos; una pequeña tienda de discos, una tienda de ropa y una peluquería en Malasaña. Los asturianos Lucas15 (el nuevo proyecto de Nacho Vegas) estrenaron su disco en bable con una copa de sidra y unos chorizos en la Casa de Asturias de Madrid.

Tras estas ideas brilla el talento de Tomás Herrero de Lovetoart. Un hombre que es consciente de las dificultades que vive la industria y que conoce o se inventa nuevos caminos para llegar a la gente. “Lo de tocar en la Fnac está muy visto, hay que hacer cosas nuevas que puedan llamar la atención de la gente sobre un producto que a lo mejor no conocen”.

Con la consolidación de Internet y la proliferación a finales de la última década de los sellos independientes abundan los nuevos artistas que hay que lanzar al mercado. Hay grandes músicos que se quedan fuera del mercado porque no se sabe presentarlos, y aunque al final la última palabra la tienen los que compran el disco o van al concierto, para ello hay que llegar a lo medios que son los que posicionan a los artistas con una determinada etiqueta.