Antonio Meza Estrada | Sábado 22 de junio de 2013
Ciudad de Panamá. Durante siglos fue el Mediterráneo el escenario de la historia; luego, las potencias de Europa occidental abrieron el Atlántico al comercio, la cultura y la navegación. Pero en el siglo XXI, las naciones rivereñas del Pacífico serán las que lleven el timón de las más importantes actividades de la humanidad.
Nuestro país, un territorio bi oceánico, como lo definió José Varela Ortega, fue por primera vez valorado en los reportes del ilustre Barón de Humboldt a inicios del siglo XIX…. Yo pienso que para mal, pues de esos mapas y reportes nació, se anidó y se consumó la rapiña del destino manifiesto.
Cuando el visionario Porfirio Díaz concluye el primer canal seco transamericano en Tehuantepec, nos llega la revolución y los norteamericanos, en un portento de disciplina, tecnología e inversión, abren el canal de Panamá.
Ahora mismo, veo las exclusas que ya van a cumplir cien años y me sorprendo ante esta maravilla de la ingeniería que no ha dejado de funcionar un día, ni acusa señal alguna de deterioro o ineficacia.
Cierto que ahora, desde hace una década, los llamados buques transpanama no pueden, por el calado producto de la enorme carga que transportan cruzar el canal. Pero en paralelo, los panameños han emprendido una amplia modernización que estará lista dentro de un par de años. Mientras tanto, el ferrocarril transistmico asiste en la tarea moviendo más de 600 mil teus por año, amén de los que se mueven por el canal en los buques convencionales.
Y nuestro país ¿qué rol juega en todo esto?
Pues allí esta aun la infraestructura construida por Díaz y que comenzó a operar en 1904 como puente seco: los puertos de Salina Cruz en el Pacífico y de Coatzacoalcos en el Golfo; el ferrocarril del Istmo y la carretera en paralelo. A pesar del poco uso y gracias a las obras de mejora y mantenimiento, esa infraestructura pudiera mover hasta 600 mil teus, igual que el ferrocarril de Panamá, una vigésima parte de lo que pasan los buques cada año por el canal actual.
Un grupo de empresarios organizados en la Canacintra del sur sureste mexicano ha retomado el tema. Buen éxito, porque desde hace tiempo que no emprendemos grandes proyectos y en todo caso, no los hemos llevado a buen puerto.
*Director del Instituto Universitario Ortega y Gasset México. Comentarios: ameza@mexico.com
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