Opinión

El latrocinio nacional

José Antonio Ruiz | Viernes 28 de junio de 2013
La España sórdida del trinque, en prisión incondicional y no eludible bajo fianza, no resiste la prueba del Carbono 14. Soto del Real, patrimonio nacional. Iberia entera es un asiento contable. Con Bárcenas en chirona, muchos inquilinos de Génova 13, de natural estreñidos, llevan desde entonces con diarrea, yéndose de vareta, temiendo que cante el gorrión, tire de la manta con su pico y se lleve por delante hasta al apuntador de los “recibís”.

No parece probable que la bella Cospedal se preste voluntaria a llevarle tabaco a la cárcel, ni entre en sus planes pasar el fin de semana de pic nic en el embalse de Santillana, no vaya a ser que se tope con don Luis con el pijama a rayas haciendo senderismo por la Pedriza por el camino francés de Santiago que llega hasta Suiza.

A miles de kilómetros, un funambulista ha cruzado el Gran Cañón del Colorado. Pero no se llama Mariano, que está “huido” en Bruselas (directamente se ha quitado de en medio), y que tiene de valeroso lo que Joaquín Rodríguez Ortega, el maestro Cagancho, torero de leyenda, que alternaba corridas gloriosas con tardes de espantadas antológicas, algunas de las cuales culminaban en el calabozo del cuartelillo de la Guardia Civil, con el diestro en prisión preventiva y los toritos bravos de El Fary en el corral, aguardando al cornudo del matarife.

De eurófobos y eurobobos. Corridas de expectación, corridas de decepción. España, el falso doble de la Chica de Ipanema, símbolo de la bossa nova, no tiene un Caetano Veloso o un Roberto Carlos que le cante con cadencia carioca «qué cosa más linda, más llena de gracia».

Ni Merkel tampoco, pues está en otra onda, la electoral, y no parece dispuesta a que los PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia, España y la Italia post Berlusconi) le emponzoñen la reelección. Cualquiera diría que La Bella Otero teutona fue un día adolescente. ¿Unión bancaria? (…) Cuéntenos otro chiste, don Luis (de Guindos), que con este nos entra la risa. Aquí el único que ha conseguido rascar algo en la negociación de la Reforma de la Política Agraria Común es el ministro barbudo de las duchas frías y los yogures caducados. ¡Cumbre, Cañete!

El peaje por ser español es más caro que el que hay que pagar para atravesar en barco el Canal de Panamá. Pero lo tenemos merecido, por haber hecho dejación de la condición privativa de sujeto pensante, que es el uso de la razón y del corazón.

No es seguro que la Europa de las Mama Chicho,Tutti Frutti de vividores de la ubre pública, sobreviva a Il Cavaliere. Por eso consuela pensar que de aquí a 220 millones de años, podríamos quedar unidos al continente americano, de cumplirse las previsiones a larguísimo plazo de los científicos australianos y lisboetas que han descubierto una nueva zona de subducción formándose cerca de la costa del sur de Portugal. (…) Puestos en lo peor, podría ser el mejor legado a nuestras generaciones venideras.

Si el Gobierno, diagnosticado de estrabismo cósmico, ha adolecido del mínimo coraje necesario para mantener en el 6,5 la nota mínima para optar a una beca, sucumbiendo al chalaneo de los trileros, ¿cómo va a tener suficiente cuajo testicular para defender otras empalizadas mucho más asediadas por el enemigo bárbaro como la unidad de España, que no alcanza como país ni tan siquiera un cinco raspado?

Ni la recentralización imposible de un cortijo que nunca ha sido jacobino, ni esta España payasa de caudillos cantonalistas que están dispuestos a convertir el Pacte Nacional pel Dret a Decidir en la canción del verano. Barcelona anda en busca de un icono identificativo, y a día de hoy tiene más posibilidades la Otra “Sagrada Familia” que la Sagrada Familia de Gaudí.

Y en estas que van los Urkulluz, engolan la voz como un pavo real, y anuncian que se va afundir 120 millones de talegos de todos los españoles en una campaña de propaganda para impulsar la internacionalización de Euskadi, al grito de “Basque Country”.

No me extraña que ante tanta cazurrería haya decidido dar la “espantá” Pepe Griñán, que después de 43 años de “servicio público” ERE que te ERE, anuncia, con tres años de anticipación, deliberadamente inoportuno, que se jubilará a los setenta, mostrando de paso a Rubalcaba el camino de la prejubilación forzosa que lleva al hogar del pensionista del IMSERSO político.

Otros, con 76 primaveras, siguen hechos unos sementales, aunque como escribe Anson, «Beslusconi ha aprendido ya que no todo el monte de Venus es orégano».

Que después de haber sido tres veces primer ministro, le condecoren a uno por “pichabrava”, sería una machada merecedora del Nobel si detrás del asunto no hubiera una sentencia por abuso de poder («liberen ustedes a esa velina, que es la sobrina de Mubarak») e inducción a la prostitución de menores, aunque la menor tuviera más tetas que una bailarina senior del Moulin Rouge o del Folies Bergère que tanto frecuentaron Toulouse Lautrec y Édouard Manet.

Que la condena ponga en jaque, no ya la carrera política del “jeque” de Mediaset, sino la viabilidad del ya de por sí precario Gobierno de coalición que su partido, el Pueblo de la Libertad, sostiene con el Partido Democrático del actual primer ministro Enrico Letta, da que pensar lo mucho que estamos a expensas de cualquier contingencia braguetera.

Italia ha tenido el líder que merece, como muchas otras tantas naciones prostituidas por la corrupción o la mediocridad. Merecerían ser condenadas a inhabilitación perpetua, o ser precintadas como la bodega del restaurante madrileño de Sergi Arola.

El cocinero ha estado en esto de compararse con Lola Flores, a cuenta de los muchos años que lleva dando tumbos por el mundo vendiendo la Marca España por amor al arte. Y el otro, Montoro, como Marilyn, en estado puro, se ha pasado tres pueblos creyendo que puede ir por ahí marcando paquete, como Los Intocables de Eliot Ness, ejerciendo de cobrador del frac, tratando a los contribuyentes como pseudo delincuentes, mientras con el otro rasero demuestra no tener cojones para irrumpir en alguno de los muchos palcos en quiebra, suspender el partido de fútbol y precintar el club por moroso.

Si Hacienda somos todos menos la ya ex directora de la Agencia Tributaria, la única Patria es Hacienda; lo demás, es un simulacro de país. Por lo pronto, en el colmo de los colmos, al presidente de la Comunidad de Madrid, un tal Ignacio González, la declaración de la renta le sale a devolver más de mil euros. Tiene bemoles. Madrid tendrá nuevo aeropuerto, en El Álamo, como en el Oeste de John Wayne. Acabaremos a tiros en el Saloom.

Se confirma la sospecha: Messi reconoce que el único libro que ha tenido entre manos en su vida de pelotas es la biografía de Diego Armando Maradona. Así nos va, que ha cumplido cien años el átomo cuántico y no nos hemos hecho eco.

Semana de muchachas que fuman, de strip-póker, demelonas, melones y melómanos, que abuchean a la realeza porque viene a cuento pero sin saber muy bien a cuento de qué. Tiene florentinos que haya sido Sergio Ramos el único que se ha atrevido a decir que «no se puede jugar con la reputación de España».

Algunos darían cualquier cosa por posar en topless a caballo como Kate Upton. Y en estas que Garzón ha renunciado a defender la causa del fugitivo Snowden, el ex becario de la CIA con cargo de conciencia que se ha arrepentido de sus pecados y ha decidido tirar por el camino de en medio.

Hubiera sido demasié que un ex juez condenado por escuchas ilegales, se hubiese arrogado la defensa de un ex espía yanqui perseguido por denunciar escuchas ilegales. Los Clippers de Boston buscan nuevo técnico y cheerleaders para su cuerpo de baile. Balta podría presentarse al casting.

En los prolegómenos del Orgullo Gay, vuelve el diario El Mundo de Pedro J. a servirnos la lista de homosexuales más influyentes de España. El morbo de un país enfermo como el nuestro (ni más ni menos que muchos otros), sigue vendiendo, y mucho, porque hay mucha gente enferma por husmear en La vida de los otros.

Desconozco quién ha sido el esquizoide que ha pujado por el picardías de Mónica Lewinsky en la subasta celebrada en Los Ángeles. Este año los españoles no se van de vacaciones; directamente huyen de España. Me sumo al recuerdo de Antonio Lucas a Blas de Otero, el mismo que decía que «escribir es sonreír con un puñal hincado en el cuello».

No tengo muy claro que Su Majestad lo haya arreglado aclarando que «mienten los que dicen que estoy enfermísimo. Es un asunto de tornillos». Va a ser verdad que todos llevamos un heavy dentro. ¡Que sea una de palomitas!

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