El base extremeño cerró su traspaso a Dallas Mavericks, el campeón de la NBA de 2011. Por contra, Alberto Contador, Fernando Alonso y la selección española sub-20 sufrieron una jornada muy complicada que concluyó con un duro balance ante las expectativas creadas. Por Diego García
El primer capítulo del fin de semana deportivo ofrecía tres citas de relevancia en el arranque de la jornada sabatina. El día comenzaba con la universo de la
Fórmula Uno calentando motores para el
Gran Premio de Alemania. Tras la polémica por la rocambolesca actuación de los neumáticos de
Pirelli en la última cita, los pilotos debía exprimir el rendimiento de sus gomas para lograr la mejor posición en la parrilla de salida.
Fernando Alonso, que se encontró con el abandono de Vettel en Gran Bretaña, debía exprimir su Ferrari para arrancar en mejor plaza en el circuito de Nurburgring, pero en la fase de clasificación se cumplieron los pronósticos.
Hamilton, de la escudería Mercedes, logró la
pole escoltado por los Red Bull y Alonso cerró la sesión en el octavo lugar. De nuevo la puesta a punto de su automóvil provocaba la debacle en la clasificatoria. Tan solo Rosberg, que no compitió en las rondas finales, rompió el guión. Por tanto, si la fortuna no vuelve a mediar,
la batalla del piloto español de este domingo pasará por hacer un milagro y subir al podio, alejándose del liderato del Mundial.El segundo evento de interés para el deporte español discurrió por las carreteras de los Pirineos. Con la
primera etapa de alta montaña del Tour de Francia centenario como escenario, se iba a reproducir el primer capítulo del
duelo entre Alberto Contador y Chris Froome, los dos mejores corredores del pelotón que debía borrar la sombra de aburrimiento de la carrera francesa de 2012 de un plumazo. Pues bien, la supuesta igualdad entre los contendientes saltó por los aires a 5 kilómetros de la meta. Cuando los casi 190 kilómetros de etapa -incluida la subida al
Col du Paliheres- hacían mella a los favoritos,
Froome atacó sin piedad y Contador se hundió. Richie Porte, un australiano llamado a ejercer de líder algún día, resultó el ayudante perfecto del británico para sacudir la carrera. La etapa se resolvió con el jefe del Sky triunfando en solitario y cavando un
acantilado de 1 minuto y 45 segundos con el ciclista español, que se vio superado por Alejandro Valverde.
"Veremos si solo ha sido un día", comentaba Alberto tras bajarse de la bicicleta en uno de los peores días de su carrera profesional en la
Grande Boucle.
El tercer fiasco de la jornada se vivió en Turquía. Allí, en el estadio del Bursaspor -club que dispone de varios jugadores españoles en su plantilla-, la
selección sub-20 liderada por Jese, Deulofeu y Óliver se disponía a tumbar a Uruguay y pasar a las semifinales del Mundial de la categoría. Tras deslumbrar en la primera fase tocaba superar a los aguerridos
charrúas para asomarse a la final -ya que en las semis esperaban Irak o Corea del Sur. Pero el enfrentamiento empezó a parecerse demasiado al España - Italia de la pasada Confederaciones.
Los pupilos de Lopetegui combinaban sin dificultad en el centro del campo pero no generaban ocasiones. Tan solo Suso creaba peligro desde lejos. Los uruguayos, agazapados, lanzaban contras veloces y pudieron ganar el partido en el descuento. Sotres, portero del Racing, se dejó la nariz evitando que un cabezazo entrara en la meta española en el último suspiro. Pero en la prórroga se impuso el factor físico y
Avenatti aprovechó la mayor talla celeste para anotar el único gol del partido. La horizontalidad española volvió a sentenciar las opciones de la selección favorita.Pero no todo iba a ser decepción en este sábado deportivo. La primera noticia del día llegaba de Estados Unidos.
José Calderón, que se convirtió en el ídolo de los Raptors y veía como su carrera en la NBA se extinguía defendiendo los colores de franquicias alejadas de los títulos,
decidió cerrar su experiencia americana en los Dallas Mavericks, el campeón de 2011, y dar asistencias a, entre otros, el mejor europeo que ha jugado en la liga americana, Dirk Nowitzki. Calde ha recibido un premio a su calidad, por fin. Jugará en Texas
cuatro años a razón de 29 millones de dólares.Por último,
Marion Bartoli arolló a Sabine Lisicki en la final de
Wimbledon,
Dwight Howard confirmó que huye de los Lakers para jugar en
Houston -un club con la enésima parte de presión del equipo angelino-,
Usain Bolt volvió a brillar al marcar el
mejor registro mundial del año en la disciplina de los 200 metros lisos e
Iker Casillas confirmó que
Sara Carbonero, su novia periodista, está
embarazada.