Los Lunes de El Imparcial

Raymond Carver: Carver Country

RESEÑA

Domingo 07 de julio de 2013
Raymond Carver: Carver Country. Traducción de Jesús Zulaika. Anagrama. Barcelona, 2013. 208 páginas. 28,90 €

El próximo 2 de agosto se cumplirán veinticinco años de la muerte del escritor norteamericano Raymond Carver. Su prematura desaparición, víctima del cáncer a los cincuenta años, agrandó su condición de autor de culto, que, tampoco, no obstante, estuvo ajeno a la polémica, sobre todo tras plantearse si su editor Gordon Lish no solo le daba consejos literarios sino también le reescribía algunos de sus cuentos, género en el que se considera a Carver indiscutible maestro.

Anagrama, la editorial que en España ha publicado prácticamente toda la producción de Carver, ha tenido ahora la feliz iniciativa de poner al alcance de los lectores españoles este volumen, Carver Country, auténtico vademécum que nos acerca a la figura de quien tuvo una vida corta y tortuosa, cercada por el alcoholismo -como en el caso de algunos otros egregios escritores compatriotas suyos: Faulkner, Scott Fitzgerald...-, adicción que también aquejó a su padre, y el desempeño de numerosos trabajos de mera supervivencia, a la vez que se dedicaba a su obra.

En Carver Country aparece su territorio personal y literario a través de la inclusión de textos del propio Carver –tomados de sus cuentos y poemas, algunos inéditos-, junto a entrevistas y cartas inéditas. Entre estas últimas, la que Carver le escribe el 13 de diciembre de 1987, poco antes de morir, al reputado fotoperiodista Bob Adelman, en la que le va señalando lugares especialmente significativos para él, primero en Yakima (Washington) donde creció, y luego en otras poblaciones en las que fue estableciéndose. Igualmente le hablará de personas que marcaron su vida. Así, Adelman realizará unas extraordinarias fotografías –incluidos varios retratos de Carver-, que se recogen aquí y que son un completo paseo por la geografía del creador del denominado “realismo sucio”.

El volumen se cierra con un interesante epílogo de la también escritora Tess Gallagher, que compartió con Carver los últimos años de su vida, siendo su amiga, su amante y su mejor lectora y crítica, y con quien se casó unos meses antes de su muerte. Gallagher da testimonio de su relación con Carver, cuenta cómo surgió Carver Country, y ofrece pinceladas sobre su visión del Carver escriror: “Para Ray era importante conferir una dignidad plena a sus personajes, con independencia de lo paupérrimo de sus circunstancias, y a mi juicio ése es uno de los elementos del atractivo que ejercen sus relatos en todo el mundo”. La editorial Barletby ha publicado en nuestro país el poemario de Gallagher El puente que cruza la luna, homenaje al marido muerto.

Al comienzo se incluye un texto de Olivier Cohen, editor en Francia de Carver, donde señala con acierto: “La pobreza y el alcohol lo habían marcado duramente. La palabra escrita lo salvó”. De esa salvación da cuenta este libro.


Por Adrián Sanmartín