estado de emergencia
Domingo 04 de mayo de 2008
El jefe de la diplomacia tailandesa, cuyo Gobierno ha donado 50.000 dólares (32.342 euros) para los damnificados en Birmania y el Ejército ofreció alimentos y medicinas.
Las autoridades del país declararon el estado de emergencia en las regiones de Irrawaddy, Pegu y Rangún y los estados Karen y Mon el sábado pasado, cuando el ciclón atravesaba la región. El régimen militar birmano ha aceptado en la últimas horas la ayuda que le ofrecía la comunidad internacional, aunque 800 toneladas de arroz siguen paradas en los almacenes del Programa Mundial de Alimentos a la espera de la autorización oficial para que sean distribuidos.
El ministro birmano de Asuntos Exteriores, Nyan Win, indicó a la comunidad diplomática y a representantes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que la cifra de víctimas mortales puede aumentar. La ONU calcula en varios cientos de miles el número de personas que perdieron sus casas y se encuentran en la calle, con necesidad de techo, agua potable y alimentos.
Estado de emergencia
El régimen militar birmano declaró el fin de semana el estado de emergencia en las regiones de Rangún, Irrawaddy y Pegu y los estados Karen y Mon, los más afectados. Nargis, con vientos sostenidos de 190 kilómetros por hora y fuertes lluvias, entró en el país por la bahía de Bengala, entre el viernes y el sábado.
Helicópteros gubernamentales sobrevuelan desde el domingo, cuando el tiempo mejoró a medida que el ciclón perdía fuerza en su camino tierra adentro, la zona afectada para evaluar la situación. El delta del río Irrawaddy y en particular la división Ayeyawaddy, a unos 220 kilómetros al suroeste de Rangún, aparecen como el territorio más castigado.
Los habitantes del sur de Birmania se encuentran sin servicios de agua potable y de electricidad desde el sábado, al tiempo que el precio de los alimentos básicos se ha disparado.
Derrumbe de edificios
En Rangún, donde residen cerca de 5 millones de personas, varios edificios pequeños y próximos a la Universidad se desplomaron parcialmente, y las calles de la ciudad estaban el pasado domingo casi desiertas y se apreciaban cuantiosos daños en casi todas partes, de acuerdo a las declaraciones de distintos residentes.
Los fuertes vientos levantaron los tejados de cientos de casas, tumbaron antenas y arrancaron numerosos árboles de las calles de Rangún. Según la televisión estatal, casi la mitad de los edificios de las ciudades y pueblos del delta del río Irrawaddy y de la costa de la bahía de Bengala, resultaron dañados o se desplomaron.
Olas de 3,5 metros
Al menos siete barcos atracados en los muelles de Rangún, naufragaron a causa de las olas de casi 3,5 metros de altura, indicó la prensa estatal birmana. Mientras en muchos hogares se empleaban generadores para paliar la falta de electricidad, la compañía estatal de suministro anunció por medio de la televisión que tardará varias semanas en restablecer el servicio en Rangún.
Un helicóptero militar efectuó varios vuelos sobre el centro de Rangún para, según los habitantes, examinar los daños causados por el ciclón de categoría 3, que alcanzó el sur del país hacia el mediodía del pasado sábado y enfiló unas horas después en dirección al noroeste de la vecina Tailandia.
Comienza la reconstrucción
La ONU, Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y otros países han ofrecido su ayuda a Myanmar para auxiliar a las víctimas del ciclón tropical. El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se ha mostrado alarmado por la situación expresó la disposición de la organización multilateral a asistir al país asiático en cuanto su Gobierno lo solicite, lo que las autoridades birmanas hicieron después.
El Gobierno de Estados Unidos ha autorizado una primera ayuda de 250.000 dólares para asistir a las víctimas. Además de la ayuda financiera, un equipo estadounidense de respuesta a desastres está listo para viajar a Birmania y prestar ayuda de emergencia, a la espera de que reciba autorización de la Junta Militar birmana. Según ha informado el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tom Casey. No obstante, el equipo de emergencia no ha recibido de momento el necesario visto bueno de Birmania, que aparentemente rechaza la asistencia de Estados Unidos, que ha impuesto fuertes sanciones económicas al régimen de Birmania.
Singapur, Tailandia, la India y otros países de la región y de los demás continentes también han ofrecido su solidaridad a los birmanos.
Por otro lado, la Federación Internacional de la Cruz Roja ha establecido un fondo de emergencia de 200.000 francos suizos (123.168 euros) para los damnificados, y ya está distribuyendo auxilios básicos entre los afectados, como plásticos con los que cubrir los tejados que arrancó el ciclón, o pastillas para potabilizar agua, además de mantas y ropas.
Aunque uno de los principales problemas es la logística en la zona, la reapertura del aeropuerto de Rangún agilizará la llegada de la ayuda internacional a Birmania.
En un suburbio del oeste, un grupo de 100 monjes comandan los esfuerzos por limpiar las calles, plagadas de árboles caídos y escombros de los edificios derruidos, según un testigo.
"La limpieza ha comenzado, pero llevará mucho tiempo, los daños alrededor de la ciudad son graves", ha comentado un diplomático occidental desde Rangún.
En la antigua capital, muchos tejados se han hundido, incluso los de edificios fuertes, por lo que los daños podrían ser extremadamente graves en los poblados chabolistas que hay en los alrededores de la ciudad, donde viven cinco millones de personas.
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