Nacional

"¿Y si nos ahorramos el día 1 de agosto?"

crónica política

Martes 23 de julio de 2013
Las espadas siguen desenvainadas y en todo lo alto, a la espera de lo que pueda ocurrir el 1 de agosto, subrayan los analistas políticos consultados por este diario. Desde el PP se ha insistido este martes en que la presencia de Mariano Rajoy en el Congreso para dar explicaciones sobre las actuaciones del ex responsable de las finanzas del PP es “completamente normal”, porque ya lo ha hecho en el pasado, con un debate sobre el Estado de la nación en el que ya se abordó esta cuestión, y porque el jefe del Ejecutivo se ha referido a este asunto en comparecencias públicas tanto en ruedas de Prensa como en la sede de su partido.

Si no ha cambiado la postura de los populares, menos lo ha hecho la de los socialistas, que siguen sin variar un ápice su posición. Las declaraciones efectuadas hoy por algunos de sus dirigentes van en la misma línea: por mucho que Rajoy se explique, tiene que dimitir. “Juzgado y condenado desde el punto de vista político”, señalan las mismas fuentes, que se preguntan “hasta qué punto le compensa al presidente del Gobierno presentarse ante el Congreso para intentar aclarar este asunto”. En este sentido, señalan que la respuesta la dio este lunes el propio jefe del Ejecutivo, al afirmar cuando anunció que iba a acudir a la Cámara Baja que lo hacía para rendir cuentas ante una parte de la ciudadanía que puede estar legítimamente por las declaraciones de Luis Bárcenas en sede judicial sobre presuntos sobresueldos en el seno del PP y los supuestos mensajes que Rajoy intercambió con Bárcenas una vez estallado este escándalo, en el que le pedía tranquilidad.

Los analistas consultados señalan que “el máximo responsable de los populares, en términos políticos, no está contra las cuerdas porque la estabilidad de su Gobierno está garantizada, aunque en términos de opinión pública pueda ser diferente”. A eso es a lo que se agarran los socialistas, como ha hecho su secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, e Izquierda Unida, a través de su coordinador, Cayo Lara, a quienes “en el fondo les da lo mismo lo que pueda decir o dejar de decir Rajoy, porque lo único que quieren es la caída del presidente del Gobierno y del PP y no por los resultados de las urnas”.

Como señalan las mismas fuentes, “¿por qué no nos ahorramos ese 1 de agosto, porque en definitiva lo que se va a decir en el Senado, debido a que el Congreso está cerrado por obras, es lo que todos sabemos?” El presidente del Gobierno va a negar cualquier relación con Bárcenas y va a derivar su comparecencia hacia las medidas que ha adoptado contra la crisis económica y en su proceso de reformas. La oposición va a seguir a lo suyo, pidiendo la dimisión del jefe del Ejecutivo, diga lo que diga. “Aunque eso sí, que la Cámara Baja esté activa un primero de agosto no deja de ser sorprendente e incluso agradable para los ciudadanos, que ven cómo sus representantes trabajan incluso en periodo veraniego, aunque pueda parecer difícil de creer”, afirman los mismos medios.

En este sentido, una anécdota que tampoco lo es tanto, porque puede dar una imagen del nivel en el que se mueve la política española. Cuando desde UPyD, la formación de Rosa Díez, se ha clamado hasta el cielo pidiendo la comparecencia de Rajoy, a uno de sus diputados no le ocurre otra cosa que burlarse del presidente por su dicción y por acudir al Congreso precisamente el 1 de agosto. En su cuenta de “twitter”, su señoría Toni Cantó, actor en su momento, bueno o malo según para quién, y ahora diputado, ha escrito textualmente: “No queríaish comparecencia? Pues osh la voy a poner el día uno d agoshto, a ver como osh lo montáish con vuestrash familiash”.

Extraordinario, señalan los analistas políticos consultados por este diario: al señor Cantó le molesta trabajar el 1 de agosto, aunque luego haya pedido perdón por burlarse de la dicción del presidente del Gobierno. Su frase ha provocado un revuelo en las redes sociales, que se han llenado de mensajes recordando al diputado que millones de españoles trabajarán este 1 de agosto, si pueden, y sin ser servidores públicos.
Y en este clima de corrupción que envuelve a la política española, otras dos noticias conocidas este martes. La primera, la reducción por parte del Tribunal Supremo de la condena que la fue impuesta al ex presidente balear Jaume Matas por el “caso Palma Arena”. El TS ha rebajado de seis años de prisión a nueves meses la pena que le fue impuesta al ex presidente popular de Baleares, por lo que de momento no tendrá que ingresar en prisión, a la espera de las sentencias que tiene abiertas en otros numerosos casos. El Alto Tribunal ha confirmado que cometió un delito de tráfico de influencias per ha eliminado los de malversación y prevaricación.

Por otra parte, el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, hará pública este miércoles su decisión de abandonar el cargo el próximo mes de septiembre, en una reunión en la que el Comité Director del PSOE de Andalucía proclamará Susana Díaz como su sucesora. Las fuentes consultadas señalan que el escándalo de los ERE irregulares concedidos presuntamente por la Junta de Andalucía, y que han llevado a prisión y a ser procesados a altos cargos de la Administración de esa Comunidad Autónoma, se le estaba empezando a hacer muy grande no ya solo a Griñán, sino a quien fuera su antecesor y ex vicepresidente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Manuel Chaves.

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