Deportes

Ona Carbonell: "Rusas y chinas me han felicitado por cómo he aguantado todo el Mundial"

La 'Sirena' ha logrado 7 medallas en Barcelona

Sábado 27 de julio de 2013
Sobre ella ha recaído la enorme responsabilidad de hacer olvidar en tiempo récord a dos de las deportistas más laureadas de nuestro país, Gemma Mengual y Andrea Fuentes. ¡Y vaya si lo ha hecho! Ona Carbonell (Barcelona, 1990), que es ya, por derecho propio, la nueva 'sirena' por excelencia de la natación sincronizada española, atiende a EL IMPARCIAL pocas horas después de colgarse hasta siete medallas, cuatro bronces y tres platas, en los Mundiales de Barcelona, una por cada disciplina en la que ha competido.

¿Cómo se encuentra después de volver a colgarse metal en todas las pruebas en las que ha tomado parte?
Estoy muy feliz. Creo que todavía no he asimilado lo que hemos hecho y conseguido en este campeonato y poco a poco iré cayendo en la cuenta de ello. Sobre todo, muy contenta por el nuevo equipo técnico, por las nuevas nadadoras y porque hemos empezado a crear un camino que puede ser muy bueno.

¿Qué ha vivido con más intensidad, los Juegos o estos Mundiales en casa?
Una pregunta muy difícil. (Tras un rato pensando) Ha sido diferente porque Londres, profesionalmente, fue muy complicado y fue impresionante. La plata con Andrea (Fuentes) fue muy reñida hasta la final. Increíble.

Además, unos Juegos Olímpicos para un deportista es la cita más importante, por lo que todo fue muy emocionante. Pero aquí ha sido todo muy diferente, unos nervios distintos, muy emotivos. La familia, los amigos, cuando oía gritar a todo el Palau Sant Jordi mi nombre... Me quedo con los dos, no puedo elegir.

Tras un año bastante convulso en el seno del equipo nacional, estos Mundiales habrán sido toda una montaña rusa de emociones para usted, ¿no?
Sí, sin duda. Ha sido un año muy duro para todas. Creo que nuestro éxito está en, desde el principio, haber dejado todos esos asuntos aparte y centrarnos en el agua. Pasar de todo lo demás e intentar estar en una burbuja.

¿En qué medida, si es que ha sido así, ha perjudicado todo el cambio en la dirección del equipo y la polémica en torno a Anna Tarrés en la preparación de este Mundial?
Está claro que el camino se nos ha puesto muy difícil. Por eso apreciamos tanto estas medallas. Las dificultades las han hecho tan merecidas y por eso saben aún mucho mejor.

¿Entiende a los que creen que debería haber usted competido en menos disciplinas, y por tanto guardar energías, y así poder competir más fresca contra las rusas?
Cada país tiene su estrategia y la sincronizada es un deporte en el que las mejores tienen que hacerlo todo. Al revés, tanto rusas como chinas me han felicitado por cómo he aguantado todo este campeonato, por haber tenido la sangre fría de haber competido en todo. Además, no es sólo tirarte a la piscina en siete pruebas, sino que también hay que tener en cuenta que durante todo el año he estado entrenando los siete ejercicios.

Me siento muy orgullosa, muy contenta y satisfecha de ello. Era una apuesta muy arriesgada y ha salido muy bien. Soy la única deportista femenina de la historia que ha logrado siete medallas en un Mundial de Natación.


Las españolas Ona Carbonell (derecha) y Margalida Crespí, durante su ejercicio en la final de rutina libre dúo. Foto: Efe

En varios momentos ha reconocido estar muy justa de fuerzas. ¿Cuál ha sido el momento más complicado?
El segundo o tercer día porque se empezaba a notar el cansancio y la acumulación de tantas pruebas, sentía la presión. Luego lo llevé mejor porque ya era una prueba al día, pero el principio fue muy duro.

¿Qué le falta a España para ser Rusia?
Si Rusia gana es porque se lo merece, es así. A veces entiendo a la gente, pero son muy buenas. Tienen muchísimas licencias, muchas más que nosotras, por supuesto. Por tanto, tienen más gente entre la que escoger y cada una de sus nadadoras tiene las cualidades idóneas.

Lo más bonito y lo más fuerte de España es que con la gente que practica este deporte en este país estemos donde estamos. De los países del medallero somos, de lejos, el que menos licencias tiene. Así, nuestro mérito es, con lo que hay, sacar semejante innovación y trabajo.

Pero a veces no parecen humanas. ¿Es tanta la diferencia como refleja el marcador o es más bien cosa de los jueces?
Hay veces que tiran de nombre. Ahora me pondré la competición entera para verla, porque no podía ser tan objetiva, pero sí, creo que hay veces, como en el ejercicio de solo del otro día, en las que no se merecen tanta puntuación.



Y mientras tanto países como China o Ucrania al acecho... ¿Peligra nuestra posición?
Sí, ambos países están creciendo mucho y nos obligan a pelear una barbaridad. En el último Mundial, China nos ganó en todo y Ucrania cada vez pisa más fuerte, pero nosotras estamos mejorando mucho y de momento estamos arriba. Los resultados de Barcelona han sido muy positivos para las nuevas nadadoras, para las nuevas entrenadoras y nos van a servir para coger confianza de cara al futuro.

En pleno proceso de renovación y con nuevas chicas pujando fuerte desde abajo, ¿hasta dónde puede dar de sí este equipo?
Creo que no hay límites en el deporte. Podemos llegar muy muy arriba y pisar muy fuerte.

Usted ha recogido el testigo de dos grandes de la sincronizada como Gemma Mengual y Andrea Fuentes y, con 23 años, aún queda Ona Carbonell para rato, pero ¿se atreve a decir un nombre como su sucesora a medio plazo?
Ahora mismo es muy difícil señalar a una. Necesita cumplir unos requisitos muy concretos: debe ser solista, con una cabeza muy bien amueblada, con muchas ganas de trabajar... Además, Gemma se retiró con 34 años, Andrea con 30 y aún queda Ona para rato, pero a mi me encantaría preparar a alguien en un futuro.

Viéndole nadar, uno se puede hacer una idea de qué clase de deportista es usted, pero ¿cómo es en persona? ¿Cómo es la Ona fuera de la piscina?
Soy muy observadora y con iniciativa. Me gusta mucho todo lo que tenga que ver con lo artístico, como el teatro o la pintura. También me encanta la moda. Y, aunque parezca mentira y a pesar de lo que digan algunos periodistas, soy una persona muy tranquila y reflexiva, aunque dentro del agua, donde me pongo a mil revoluciones, puede que no lo parezca.

¿Y ahora qué? ¿Piensa ya en el nuevo reto deportivo o más en unas buenas vacaciones?
(Se ríe) Vacaciones, sin duda. Ahora sí, sólo quiero pensar en descansar y desconectar un tiempo.

TEMAS RELACIONADOS: