Religión

Cañizares en Vera

CRÓNICA RELIGIOSA

Domingo 04 de agosto de 2013
Cañizares ya está destinado en España. Con permiso de nuestro querido cardenal Don Antonio, Prefecto para Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, hay ya otro Cañizares en España. Es párroco de en un pueblo de Almería, Vera, y se llama también Antonio, aunque de primer apellido Mata y de segundo Cañizares. No es muy alto, también como nuestro purpurado, pero le imita en la eficacia y en la labor que hace como pastor, que es lo que de verdad necesitamos los católicos españoles en este momento.

Tal vez por eso, los últimos resultados de la encuesta del CIS que indican que el número de españoles que se definen como católicos ha crecido cerca de un 1 %, desde la elección del Papa Francisco el pasado mes de marzo.De esta forma, el estudio revela que un 72,1 % de los encuestados se define como católico, frente al 71,4 % del pasado mes de marzo. De los datos también se desprende que un 14,5 % de los españoles afirma ser no creyente, un 10,1 % ateo, y un 1,8 creyente de otra religión.

Pero volvamos a Cañizares, el de Vera, pues su actividad al frente una parroquia complicada por la variedad de la población veratense es muy eficaz. Habla bien y se le entiende en las homilías, lo que muchas veces echamos en falta en sacerdotes que parecen aburridos y con discursos planos, y debe ser cuestión de estatura pues como Don Antonio, el cardenal, se crece ante adversidades y enemistades. Es un cura de los de hoy, de los que quiere FRANCISCO que reclama hombres sin privilegios y humildes, como nuestro purpurado. Un cura joven que sabe atacar los problemas de frente y que ha conseguido, por ejemplo, que los gitanos que viven en la zona le tengan devoción.

Así hay muchos en España, a los que algunos parecen tener olvidados. Es necesario que estos curas aporten sus experiencias en diferentes parroquias o responsabilidades. Que no se queden estancados y acomodados en lugares que convierten en rutina su labor. La rutina puede ser el gran mal en cualquier situación y más en el trabajo de un pastor que aunque conoce el redil y a las ovejas, debe pastorear por diferentes lugares.
Conocemos personalmente a muchos. A algunos los han apartado, pero siguen con la sonrisa y el voto de obediencia presentes. Otros caminan con dificultad, pero llegan. Este domingo me quedo con Antonio Mata Cañizares, párroco de Vera, Almería, y con el obispo de Lleida, Joan Piris, que nos ha dado otra gran lección al donar el viejo seminario para viviendas sociales. Misionero siempre, Don Joan.

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