Opinión

Ataque inminente

Germán Ubillos | Miércoles 28 de agosto de 2013
Los acontecimientos se precipitan a propósito de Siria. El ataque de castigo al presidente sirio Bashar Asad por emplear armas químicas es ya una cuestión de días. Será una operación relámpago que se prolongará solo durante dos o tres días según la prensa estadounidense. Los generales de Obama y de Cameron ya tienen listo un bombardeo aeronaval coordinado que provocará sin duda un contragolpe del régimen de Damasco, dispuesto a responder con todo lo que esté a su alcance.

Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca, dijo ayer que las opciones que están considerando no son para un cambio de régimen sino para responder a la violación clara de un estándar internacional. El uso de armas químicas a esta escala no puede quedar sin respuesta, no reaccionar “sería dar luz verde a Asad y otros potenciales usuarios de armas químicas para que piensen que no hay consecuencias”. El presidente sigue analizando todas las opciones, pero tiene que dar respuestas.

Hoy tiene que dar un esperado discurso ante el monumento a Lincoln por el cincuentenario de la marcha de Washington en defensa de la igualdad de derechos de los afroamericanos y el primer “have a dream” de Martin Luther King, el ajuste de calendario también dependerá de los aliados, en particular del Reino Unido. Además Obama quiere evitar una intervención parecida a las de Irak, Afganistán o Libia pues sería muy caro, difícil y gravoso. De cualquier forma el Pentágono ya tiene preparados cuatro destructores en el Mediterráneo, cada uno cargado con docenas de misiles de largo alcance, además de varios submarinos de apoyo. El miércoles murieron al menos 355 personas y 3.600 fueron intoxicadas según Médicos Sin Fronteras.

“Estamos preparados”, ha repetido ayer Chuck Hagel, secretario de Estado de Defensa. Mientas los militares esperan la señal, los políticos se justifican ante la opinión pública, “Francia está preparada para castigar a aquellos que tomaron las decisiones infames de gasear a inocentes” dijo el presidente Francois Hollande. Los más dispuestos son los europeos, incluido Turquía. En El Consejo de Seguridad de la ONU Rusia sigue utilizando su derecho de veto como miembro permanente. John Kerry, secretario de Estado, el pasado lunes habló de la masacre de niños y de los intereses de los Estados Unidos para que no proliferen las armas químicas. También declaró que en breve su Gobierno presentará más pruebas para anunciar una “decisión informada”.

El presidente Obama quiere terminar las guerras, como hizo en Irak e intenta hacer en Afganistán, pero también ha demostrado que cuando los intereses nacionales están amenazados, actúa.

Por su parte Siria mantiene que será un caso difícil, pues poseen defensas que van a sorprender a todos.

A su vez el viceprimer ministro turco Bülent Arinc, confirmó ayer la disposición de Ankara a unirse a la coalición internacional para lanzar una ofensiva de castigo contra Siria.

Mientras tanto la amenaza de la guerra en Siria tumba las Bolsas, pues los inversores se refugian en el oro y el bono alemán mientras el petróleo sube cada vez más.

TEMAS RELACIONADOS: