corrupción urbanística
Martes 06 de mayo de 2008
Hidalgo prestó declaración durante más de dos horas ante la sala de la Audiencia de Palma que lo juzga por una de las más de setenta piezas en que se ha separado el llamado "caso Andratx", instrucción en la que también están encausados el ex director general de Ordenación del Territorio, Jaume Massot; el ex celador de obras de Andratx Jaume Gibert; y el abogado asesor del consistorio, José Ignacio Mir.
El juicio iniciado el lunes, que se prolongará hasta el miércoles, hace referencia a la obra hecha por Hidalgo en una casa de aperos de su propiedad, ubicada en una Área Rústica de Interés Paisajístico, que finalmente quedó transformada en una vivienda. La Fiscalía Anticorrupción pide para ellos entre 2 y 9 años de cárcel y elevadas indemnizaciones.
Hidalgo, a preguntas del fiscal Anticorrupción, Juan Carrau, ha afirmado que existe "una trama" en su contra, a la que ha atribuido la desaparición de documentos del expediente referidos a la citada obra.
"Yo en el Ayuntamiento de Andratx he estado vendido", ha apostillado Hidalgo, quien en otro momento de su comparecencia, tras la escucha de una de las conversaciones intervenidas, ha reconocido que realizó cambios en la casa de aperos para darle apariencia de uso agrícola cuando supo que estaba siendo investigado.
"El destino (de las obras) era un almacén, pero se ha convertido sin yo saberlo en una vivienda", ha asegurado.
En la vista del lunes declaró también el ex jefe de Urbanismo del Ayuntamiento de Andratx y posterior director autonómico de Ordenación del Territorio, Jaume Massot, quien reconoció que después de haber dejado el consistorio, y ya como alto cargo del Govern del PP, asesoraba a funcionarios municipales sobre cuestiones "de procedimiento".
"Yo corregí algunos informes jurídicos", ha afirmado Massot, quien ha argumentado que revisaba asuntos del ayuntamiento porque le sabía "muy mal que las cosas no funcionasen" tras su marcha.
Massot ha reconocido también que asesoró al consistorio en otros asuntos relativos a infracciones urbanísticas, pero ha puntualizado que cuando el ex alcalde hizo las obras en su casa de aperos, él estaba de vacaciones.
Respecto al caso que se ha juzgado, Massot ha insistido en que su labor fue informar de la licencia de obras, pero que no fue a ver la reconstrucción de la nave agrícola.
En la sesión prestó también declaración el ex celador municipal de obras del Ayuntamiento de Andratx Jaume Gibert, quien reconoció ante el tribunal que no inspeccionó y paró la vivienda que se estaba construyendo Hidalgo, presuntamente de manera ilegal, porque se trataba de una propiedad del entonces primer edil.
Aunque ha dicho que "no tenía miedo" al alcalde, sí ha afirmado que tenía "preocupación", por lo que evitó realizar cualquier tipo de supervisión de las obras, que se acometieron en 2003.
En una conversación telefónica mantenida entre el ex alcalde y el ex celador, el primero amenazó al segundo con "echarle a la puta calle si no firmaba el certificado que él quería", ha reconocido Gibert a preguntas del ministerio fiscal.
En el interrogatorio del fiscal anticorrupción Juan Carrau, el ex celador ha declarado que ha confesado al juez instructor del "caso Andratx" ser autor de diversos delitos con el fin de "esclarecer la verdad".
Gibert, ha asegurado el fiscal, "ha colaborado de manera eficaz con la Justicia", contando incluso hechos que no tienen que ver con esta causa.
El abogado asesor del Ayuntamiento, José Ignacio Mir, que también ha declarado hoy, ha negado su implicación en un negocio de compra de terrenos con Hidalgo, el ex celador Gibert, y la arquitecta del consistorio Isabel Seguí.
El juicio continuará este martes con la declaración de cerca de una docena de personas, entre ellas varios guardias civiles que investigaron el "caso Andratx".
TEMAS RELACIONADOS: