Opinión

Conspiración en Venezuela

Lunes 09 de septiembre de 2013
Si no fuese porque el día a día de la sociedad de venezolana es cada vez más preocupante, la última ocurrencia del presidente Maduro no pasaría de ser una broma de mal gusto. Escasez de productos básicos, riesgo de desabastecimiento, cortes de luz y agua y una inseguridad ciudadana galopante son la principal aportación del chavismo al país. Precisamente, el heredero de Chávez achacaba este pasado fin de semana los males de Venezuela a “unos bichitos que conspiran contra el pueblo”, alertando a su vez contra la existencia de un “plan colapso total contra el país que pretenden sabotear y alimentar la especulación”.

Es típico de las dictaduras totalitarias culpar de los males que provocan a factores externos. Supuestamente, Maduro fue elegido democráticamente, aunque el fraude electoral fue tan palmario como inútil de impugnar. Sea como fuere, ahora Venezuela debe afrontar una gravísima crisis económica con un presidente incompetente y cuyo credo político es el principal causante de todo. Hablar de “bichitos” y conspiraciones no es sólo una falta de respeto al pueblo venezolano, sino una prueba palmaria del riesgo que corre el país dejando el gobierno en manos de alguien así.