Cultura

El mundo de la cultura llora la muerte de Martín de Riquer

reacciones A LA MUERTE DEL HUMANISTA

Miércoles 18 de septiembre de 2013
El mundo de la literatura y de la cultura sigue conmocionado por la muerte de Martín de Riquer. Tanto las redes sociales como ilustres representantes del mundo culturar y literario como Laura Borràs, José Manuel Blecua, Jaume Vallcorba, Ferran Mascarell, Tirant, Ausiàs March, Garcilaso, Stevenson y Agatha Christie.

El mundo de la literatura y de la cultura llora la muerte de Martín de Riquer, el último gran humanista español de la literatura medieval. era el último gran humanista de la cultura española, experto en la literatura provenzal y romance, uno de los grandes especialistas mundiales en Cervantes y un erudito capaz de improvisar un discurso en latín como pocos pueden hoy hacerlo.

José Manuel Blecua
El director de la Real Academia de la Lengua (RAE), José Manuel Blecua, ha expresado sus condolencias a la familia de Martín de Riquer, el que era hasta hoy el académico más veterano.

En un comunicado hecho público tras conocerse la noticia de la muerte de Riquer, Blecua recuerda que "apenas veinticuatro horas después de la muerte del también académico Eduardo García de Enterría, ha fallecido hoy en Barcelona el filólogo Martín de Riquer".

La bandera de la Real Academia ondeará mañana a media asta en su memoria y el próximo pleno se suspenderá en señal de duelo, tal como marca la tradición.

El profesor Martín de Riquer (Barcelona, 3 de mayo de 1914-17 de septiembre de 2013) era el más antiguo de los miembros de número de la Real Academia Española.

Fue elegido académico (silla H), el 17 de diciembre de 1964 e ingresó en la corporación el 16 de mayo de 1965 con el discurso titulado "Vida caballeresca en la España del siglo XV", que fue respondido, en nombre de la institución, por Dámaso Alonso.

En el perfil biográfico incluido en el comunicado, la RAE recuerda que el conde de Casa Dávalos fue catedrático de Literaturas Románicas de la Universidad de Barcelona, doctor honoris causa por las universidades de La Sapienza (Roma) y de Lieja (Bélgica), correspondiente de la Real Academia de la Historia, de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, de la Real Academia Gallega, del Centro de Cultura Valenciana y miembro de una veintena de asociaciones internacionales.

Había presidido además la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona entre 1963 y 1996.

Jaume Vallcorba
El editor de Acantilado, Jaume Vallcorba, ha considerado hoy, tras conocer la muerte de su amigo Martín de Riquer, que se ha ido "una gran figura de la cultura del país", un hombre al que considerado "más que un erudito, un sabio".

Vallcorba, que ha publicado muchos de los títulos del humanista, dándolo a conocer a las generaciones más jóvenes, ha señalado, en declaraciones a Efe, que Riquerha sido un "escritor y un historiador extraordinario, enorme estudioso" al que se debe "la articulación de toda la literatura catalana medieval".

A la vez, no ha olvidado que a lo largo de su vida también indagó en la poesía de los trovadores o en la heráldica, la genealogía y las novelas de caballería.

En su opinión, "se trata de una pérdida inmensa", de una persona siempre "motivada, con una gran curiosidad y capacidad de conocimiento". El conseller catalán de Cultura, Ferran Mascarell, ha considerado hoy que el medievalista Martín de Riquer ha sido uno de los "grandes maestros, académicos y estudiosos de la Literatura románica", además de un gran sabio, "enciclopédico en sus conocimientos".

En este sentido, ha rememorado que era "una persona muy divertida de escuchar, un gran conversador, uno de los que más ha aportado al conocimiento de nuestra literatura".

En su opinión, se trata de "uno de los grandes sabios, uno de los hombres con una mayor capacidad de crear escuela" en muchos ámbitos y con variadas obras como la que dedicó a su familia y que el conseller ha calificado de "espléndida".

Por otra parte, ha indicado que forma parte de una generación "formidable", nacida entre los años 1913 y 1914, como Salvador Espriu, que ha cruzado todo el siglo veinte, viviendo "muy condicionados por la Guerra Civil y sus consecuencias".

"Tenemos que saber juzgar a esta generación en función de unas circunstancias muy complicadas", ha concluido el conseller de Cultura.

Desde el gobierno de la Generalitat, también la vicepresidenta Joana Ortega ha reaccionado a la muerte del medievalista catalán con un mensaje a través de Twitter que señala: "Nos ha dejado Martín de Riquer. Descanse en paz. Hemos de estar muy orgullosos. Gracias por todo".

Laura Borràs
La directora de la Institució de les Lletres Catalanes, Laura Borràs, ha afirmado hoy que, con la muerte de Martín de Riquer "la filología románica de todos los tiempos está de luto. Se ha ido el más grande".

En sendos mensajes de Twitter, Borràs, que es doctora en Filología Románica por la Universitat de Barcelona, ha rendido homenaje al último gran medievalista catalán y ha considerado que, con su fallecimiento, esta disciplina "pierde un referente".

En este sentido, de entre su extensa obra ha destacado los tres volúmenes de "Los trovadores", considerado como el estudio más completo sobre la lírica medieval y que Borràs ha calificado de "monumento imprescindible".

Redes Sociales
La muerte de Martín de Riquer, uno de los últimos sabios educados en la cultura recogida en manuscritos y en el papel de imprenta, ha tenido también repercusión en las redes sociales.

El periodista Carlos González lo ha imaginado en un mensaje de Twitter "sonriendo socarronamente sentado en la misma nube junto al Quijote y a Sancho mientras encendía su inseparable pipa".

En una misma línea, el editor sevillano Raúl Guerrero evocaba su figura en ese cielo trovadoresco "explicando 'El Quijote' a Cervantes", mientras que Magí Camps deseaba un "buen viaje" al maestro en su "reunión con trovadores y caballeros andantes".

Belén Bermejo, editora de Espasa y filóloga, advertía: "Y pensar que nunca le dieron el Premio Cervantes".

Son muchos los antiguos alumnos que recuerdan con nostalgia sus clases o la lectura de algunos de sus imprescindibles manuales de literatura.

"Sin las notas de Martín de Riquer nunca hubiera cabalgado con 'El Quijote'. Descanse en paz el Maestro", ha reconocido una antigua alumna.

Rachel recordaba que "sin duda en mi época universitaria leer a Martín de Riquer era de rigor para aprender algo de literatura medieval" y Lucio Recalde Zarat reponía: "Uno de los quijotes que tengo, el que leí en BUP, es edición de Martín de Riquer. Sin sus notas, creo que no lo hubiera acabado".

A. Rich Cherry-Tree declara que hoy es "un día triste para la filología" antes de asegurar que "es casi tan deliciosa la lectura de 'Para leer a Cervantes' como la de El Quijote".

En un tono más crítico se ha expresado Eduard Altarriba al decir que Martín de Riquer era "historia viva, a veces una historia que no nos gustaba, pero nuestra historia".

Tirant, Ausiàs March, Garcilaso, Stevenson y Agatha Christie
El filólogo e historiador Martín de Riquer, fallecido hoy en Barcelona a los 99 años, tenía en su canon literario una mezcla de literatura erudita y clásica como el "Tirant lo Blanc", Ausiàs March o Garcilaso de la Vega con autores más populares, como Robert L. Stevenson o Agatha Christie.

En un cuestionario que Riquer respondió a invitación del suplemento El Cultural de El Mundo en 2007, proponía su particular canon literario, un ramillete de propuestas que suponen, de hecho, una invitación, o mejor, una iniciación a la lectura.

Preguntado por el mejor libro de caballerías, Riquer no duda: "El Tirant lo Blanc, y lo mismo opinaba Cervantes, que no tan sólo lo elogió como el mejor libro del mundo, sino que lo salvó de la hoguera".

Para el mejor poema de amor, el académico se decantó por el cancionero de Ausiàs March, que situaba al mismo nivel de Petrarca y Garcilaso; y como mejor poema épico se decantaba por "La Chanson de Roland", por haber inaugurado el género de los cantares de gesta.

Como lector, Riquer se sentía desafiado por las novelas policíacas de Agatha Christie, por la novela de aventuras por antonomasia de Stevenson, "La isla del tesoro", por la mejor novela psicológica que veía en "La Regenta" de Clarín, o por los relatos de Edgar Allan Poe, que creía la mejor literatura de fantasía.

A su juicio, la mejor biografía era cualquiera de las "Vidas paralelas" de Plutarco, fuente de inspiración, recordaba, de muchas de las tragedias de Shakespeare.

La mejor crónica o reportaje era la "Crónica" medieval de Ramón Muntaner, y consideraba la "Oda a Barcelona" de Verdaguer como la mejor obra sobre su ciudad natal.

Como buen desinteresado en la política en que se había convertido tras haber sido senador por designación real en las Cortes Constituyentes, Riquer consideraba que el mejor himno era el "Gaudeamus", un himno universitario europeo que, por estar en latín, unía a los estudiosos.

El académico respondía al ser preguntado por el libro más útil: "Un diccionario cualquiera, que sea bueno, que sirva no sólo para comprender la lengua, sino también para escribir bien".

Y el gran cervantista que era tenía como mejor frase de Cervantes aquella en la que presentaba Barcelona como "archivo de la cortesía, albergue de los extranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades, y en sitio y en belleza, única".