Sociedad

Familiares de Rosario Porto creen en motivos económicos como móvil del crimen

los padres de Asunta, detenidos e imputados por un presunto delito de homicidio

Jueves 26 de septiembre de 2013
La familia de Rosario Porto, la madre de la niña de 12 años hallada muerta en las afueras de Santiago, apunta a motivos económicos como causa del crimen, por el que tanto el padre como la madre de la menor están detenidos e imputados por la presunta comisión de un delito de homicidio. La policía ha registrado este jueves las viviendas de ambos progenitores, que pasarán mañana a disposición judicial. La policía no descarta que puedan producirse nuevos arrestos.

Rosario Villaronga Porto, prima del padre de Rosario Porto, se ha personado hoy en la vivienda de la madre de la niña cuando estaba siendo registrada por la comitiva judicial. Rosario Porto llegó esposada a su casa para presenciar el registro en torno a las 10:45 horas, y poco después llegó su marido, también esposado.

Minutos después, Rosario Villaronga Porto se ha identificado ante los periodistas, visiblemente alterada, como prima del padre de Rosario Porto, y ha sostenido que la familia piensa, tras este suceso, que hay un móvil económico tanto detrás de la muerte de Asunta Basterra como de su abuelo. "El abuelo quería mucho a la niña y decidió dejarle todo. Antes era una señora normal (Rosario Porto), pero le debió dar un telele para hacer algo así", ha considerado. "La mató, la mató", ha aseverado sobre la madre, que hoy pasará a disposición judicial.

Según Rosario Villaronga Porto, ella misma estuvo con el abuelo de la menor el día antes de su fallecimiento y "estaba perfectamente". Pero, ha continuado, "al día siguiente murió repentinamente". Asunta Basterra Porto al parecer era la principal beneficiaria de la herencia de sus abuelos maternos, fallecidos con menos de un año de diferencia, han informado a EFE fuentes próximas a la investigación y al entorno.

El 11 de diciembre de 2011 murió María del Socorro Ortega Romero, que había sido profesora titular de Historia del Arte en la Universidad de Santiago, y este óbito causó consternación en la capital gallega por su carácter repentino. El 26 de julio del año siguiente feneció su marido, el abogado Francisco Porto Mella, a los 88 años, una doble pérdida que por su proximidad en el tiempo suscitó convulsión en una ciudad pequeña, Compostela, en la que este matrimonio era muy conocido y querido. Ambos, al igual que Asunta, fueron incinerados en la intimidad familiar.

La casa del padre, también registrada
La comitiva judicial ha dado también por concluido el registro en la casa de Alfonso Basterra, padre de Asunta, que se inició justo después de terminar la inspección en el piso de la madre. El resgistro, que ha terminado un cuarto de hora antes de las tres de la tarde, ha durado cuarenta y cinco minutos escasos, al contrario que el examen previo en la vivienda de Rosario Porto, que se ha prolongado por un espacio de tres horas.

Los padres de Asunta han salido de este último registro en coches camuflados y de nuevo entre gritos proferidos por parte de sus vecinos. La abogada Rosario Porto y su expareja, el periodista Alfonso Basterra, están detenidos e imputados por la presunta comisión de un delito de homicidio y ambos pasarán este viernes a disposición judicial.

Nuevos arrestos
Tras el arresto de los padres de la niña, que ha conmocionado a los vecinos Santiago, los investigadores no descartan que haya más detenciones. Las pesquisas se centran, han informado a Efe fuentes próximas al caso, en saber dónde fue asesinada la menor y cómo y quién trasladó su cadáver, ya que no perdió la vida en el lugar en el que apareció.

El cadáver de Asunta Yong Fang Basterra Porto, de origen chino y a la que Alfonso Basterra y Rosario Porto adoptaron cuando apenas tenía un año, fue hallado en la madrugada del domingo en una pista del municipio de Teo que discurre paralela a la carretera AC-841, próxima a Compostela.

Así, se indaga en el círculo íntimo de la otrora pareja, y en el caso de la madre ha llamado la atención que tuviese contacto frecuente con un ciudadano marroquí, exsindicalista y asentado en la capital gallega, que en estos momentos se enfrenta a un juicio por una supuesta explotación ilegal de inmigrantes y para quien el fiscal pide siete años de prisión.

En la actualidad, y tras cerrar su bufete, no se le conocía actividad profesional concreta a Rosario Porto, según las mismas fuentes, pero viajaba con cierta frecuencia a Marruecos en labores comerciales, por representar a empresarios con intereses en ese país. Estas fuentes no descartan que en alguna ocasión y hace tiempo haya estado en Marruecos incluso con esta persona, a quien le ha sido retirado su pasaporte, y con quien, al parecer, mantenía Rosario Porto algún tipo de negocio.

Por su parte, fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Galicia han indicado que en estos momentos no hay ninguna otra persona imputada ni detenida en este caso y que tampoco se busca a otra persona ni se está investigando ninguna otra muerte relacionada con este asunto.

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