Cultura

Lola Herrera: "He sido como una mala viuda que pide consejos y luego hace lo que quiere"

PRESENTA EL LIBRO ME QUEDO CON LO MEJOR

Laura Crespo | Jueves 26 de septiembre de 2013
Parece que el tiempo no pasa por ella. Siempre estupenda, como irradiando luz. Pero decide darle otra vuelta de tuerca a su carrera con un libro, no de memorias, de “ráfagas de vida”, y demostrar que sí, que el tiempo pasa y que en su recorrido pueden ocurrir cosas maravillosas. A sus 78 años, la actriz Lola Herrera ha hecho “limpieza” en su trastero, ha puesto en orden sus vivencias y se ha estrenado con la pluma para hacer una declaración de intenciones: Me quedo con lo mejor (La Esfera de los Libros). Coronada como la gran artista que es con su inolvidable Carmen Sotillo de Cinco horas con Mario, Herrera ha pasado toda una vida entre el cine, la televisión y, sobre todo, el teatro. Tal y como asegura en una entrevista con este diario, “nunca” ha pensado en la retirada, a pesar de que su profesión le ha obligado durante años a renunciar a cosas importantes. El próximo 2 de octubre arranca en Zaragoza la gira nacional de En el estanque dorado, junto a Héctor Alterio, que llegará a Madrid en el mes de marzo.

¿Es más difícil hablar de una misma que interpretar un papel?
Creo que sí. Hablar de uno mismo es muy difícil. Este libro está enfocado a hablar de la experiencia que uno tiene en un recorrido largo como el mío. Son ráfagas de las experiencias vividas en todos los campos.

¿Se va a sorprender el lector? ¿Hay una Lola Herrera desconocida que se presenta en este libro?
Pues no lo sé, porque no sé cuánto me conocen. Indudablemente hay cosas en este libro que pueden sorprender. Yo no soy una mujer de hablar mí, no he tenido escándalos en mi vida ni he salido en la prensa continuamente. Estoy en el teatro y voy a otro ritmo. Así que supongo que en este libro cuento cosas que la gente no sabrá. Cuando miro en Internet, a veces veo cosas sobre mí en las que no me reconozco. Por lo menos, quien lea Me quedo con lo mejor puede tener la certeza de que esa sí que soy yo.

¿Ha sido este uno de los motivos que la ha llevado a escribirlo
Sí, indudablemente. Pero sobre todo, lo que me ha animado es saber que voy a dejar algo de mí que es de verdad, y estas cosas se piensan a mi edad. Este libro es un pedazo de mi forma de ser y de entender la vida, tanto la privada como la profesional.

¿Qué ha sido lo más difícil de este proceso?
Yo nunca había escrito un libro, así que para mí era un mundo desconocido. Lees con mucha ilusión lo que te gusta, pero no sabes los mecanismos que hay detrás de todo eso. Me he peleado mucho conmigo misma porque pensaba que todo estaba mal. Había días que estaba con más aliento y otros en los que me decidía a tirar la toalla. Al fina todo ha salido con una tableta y dos dedos.

Se queda con lo mejor… ¿qué hay de lo no tan bueno?
Cuando te quedas con lo mejor, lo otro se va dejando por el camino. Hay que soltar el lastre y hacer limpieza general dentro de uno mismo porque las cosas negativas te comen la vida y no hay que recrearse en ellas. En el libro también cuento los malos momentos, no hay más remedio que sufrirlos y hacer el duelo cuando te ocurren, pero luego, si puedes deshacerte de ellos, mejor.

En estos momentos difíciles, ¿qué actitud hay que tener ante la vida?
Creo que hay que ser fiel a uno mismo. Yo soy una mujer, sobre todo, intuitiva. Me he guiado por mi instinto toda la vida, por lo que creía que tenía que hacer en cada momento. He debatido mucho conmigo misma, siempre he tenido gente querida a mi alrededor, pero les he dado poco la vara. En definitiva, he sido como una mala viuda que pide consejos y luego hace lo que quiere. A veces sí he pedido opiniones sobre cosas, pero realmente he hecho siempre lo que yo quería hacer.

Dedica muchas páginas del libro a su familia, sobre todo a sus padres, como pilar de su vida…
El apoyo de los tuyos es vital, es el respaldo y un asiento que te da el empuje, sobre todo si hay una relación de entendimiento y sinceridad. Hay padres e hijos que se conocen muy poco. En la época en la que a mí me tocó vivir había muy pocas cosas, la gente hacía más vida en casa, se hablaba más en largas sobremesas y los padres sabían muy bien lo que les pasaba a sus hijos. Antes había más tiempo para mirarse.

¿Hay algo en este libro de aquello de ‘cualquier tiempo pasado fue mejor’?
No. Este proceso de escritura lo he vivido, quizá, con un punto de sentimentalismo y emoción, pero no de añoranza. Sí que he tenido momentos muy tiernos hacia esa cosa de la carencia que había en la posguerra. Recuerdo mucho a mis vecinos, esa gente con la que crecí y con la que compartimos lo que no teníamos. Pero no, si el tiempo pasado fue mejor, se vivió y punto. Ahora hace falta vivir el ahora, y el mañana… vamos a ver si estamos mañana.

Dice que le tocó ser mujer, y además artista, en un momento en el que no lo teníamos nada fácil. ¿Y ahora? ¿Es fácil ser mujer?
No, no es fácil nunca. Entre otras cosas porque nosotras tenemos que luchar siempre. Parece que tenemos que hacer las cosas mejor que el mejor de los hombres, y con todas y con esas, se nos resta. El inconveniente de ser mujer se ve en el simple hecho de tener que parir y tomar la decisión de tener hijos. Aquí sí que ha habido una evolución, porque ahora al menos se puede decidir y organizar al haber anticonceptivos y más educación sexual; antes los tenías o los tenías.

Aún así, está muy mitificado lo de la maternidad y parece que una mujer no es mujer si a una determinada edad no siente su llamada. En realidad no pasa nada, hay muchas otras cosas por las que se puede sustituir la maternidad, pero no nos lo cuentan. Tienes hijos, los amas y das la vida por ellos. Pero hay que contar también que los hijos son para toda la vida y, aunque sean felices o aunque vivan en la Conchinchina, tú estás siempre pendiente de tus hijos. Las que nos hacemos cargo de los hijos seguimos siendo las mujeres.

Hay un capítulo que titula Todo tiene un precio. ¿Siente que ha tenido que pagar algún precio por elegir esta profesión?
Sí, el alejarme mucho. Esta profesión me ha obligado muchas veces a alejarme y a no estar con mis hijos tanto como hubiera querido. Yo quería estar todos los días con ellos y verlos crecer. Este es un columpio del que todavía no me he bajado. Me lo perdí.

Asegura en el libro que desea a partir de ahora poder disfrutar de “todas esas cosas” que ha ido posponiendo. ¿Qué cosas son esas?
Sobre todo, tiempo para hacerlas. Son muchas las cosas que quiero hacer, pero también siento la necesidad de poder pensar que no tengo que hacer nada. Siempre voy muy precipitada, haciendo muchas cosas a la vez… Tengo muchas ganas de viajar. Antes viajaba más, tenía más energía y, aunque también trabajaba mucho, sacaba fuerzas para escaparme todos los años a Londres a ver los estrenos que había, a París o a Nueva York cinco o seis días al año para verme algunos espectáculos. Hace mucho que no viajo por placer y que no me pierdo por las calles de otras ciudades, que me encanta. Creo que lo primero que haré cuando pueda será ir a los Fiordos con mis hijos, me hace muchísima ilusión ese viaje.



Aunque ha trabajado mucho en cine y televisión, el teatro no ha dejado nunca de ser su casa. ¿Cómo ve su futuro ante la situación actual?
La situación es difícil para el país en general, pero no se les ha ocurrido otra cosa que ponernos el 21 por ciento de IVA. Si encima de que la gente no tiene el suficiente dinero para hacer lo que quiere porque todo está recortado, nos ponen unos impuestos tan sumamente altos, nos hunden. Creo que habría otros sitios de dónde recortar.

¿Ve salida?
Yo no la veo todavía. Mi abuela decía que no hay bien ni mal que cien años dure, así que supongo que en algún momento esto terminará, pero por el momento yo no veo solución.

Aún así, esta misma tarde tiene ensayo de su próxima obra, En el estanque dorado
Sí, esto es lo mío y es lo que me toca.

¿Nunca ha pensado en la retirada?
Hasta el momento no, nunca. A estas edades nunca se sabe lo que va a pasar mañana, pero de momento no.

Aunque es un libro que, dice, sale del alma, ¿se guarda cosas?
Claro, uno tiene que tener sus secretos. Aquí ha salido lo que ha salido, pero yo tengo una vida muy larga y he vivido muchas cosas que no están ahí.

¿Algún día nos enteraremos de lo que no está en este libro?
No voy a escribir más libros. Esto ha sido un accidente en mi vida. Hay cosas que forman parte de la intimidad de uno y no tiene sentido contar todo. Por eso creo que no he hecho una biografía sino que he contado ráfagas de mi vida.

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