Una investigación del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Sociales (IPHES) en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona ha documentado el caso más antiguo de tratamiento paliativo del dolor de muelas por parte de los neandertales, quienes usaban palillos para calmar el dolor de algunas enfermedades bucales.
Los neandertales usaban palillos para calmar el dolor de algunas enfermedades bucales como el dolor de muelas. Así se desprende de una investigación del
Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Sociales (IPHES) en colaboración con la
Universidad Autónoma de Barcelona.
En el
blog del IPHES, este instituto informa de que el la
higiene bucal es un hábito que "está asociado al género Homo desde su inicio, ya que incluso se ha documentado en dientes de Homo habilis, especie que vivió hace entre 1,9 y 1,6 millones de años". Ahora, sin embargo, "una nueva investigación, basada en los restos fósiles de un neandertal, ha demostrado, además, que este homínido usaba también los
palillos para calmar el dolor producido por algunas enfermedades bucales como la inflamación de las encías (enfermedad periodontal), siendo el caso más antiguo que se documenta de tratamiento paliativo asociado a una patología de este tipo y realizado con este utensilio".
Así se constata en el artículo
Toothpicking and periodontal disease in a Neanderthal specimen from Cova Foradà site (Valencia, Spain) (Uso de palillos y enfermedad periodontal en un espécimen neandertal de la Cova Foradà (Oliva, Valencia), que publica la revista
PLOS ONE, en su edición del 16 de octubre.
El
estudio ha sido llevado a cabo por Marina Lozano, Carlos Lorenzo y Gala Gómez, miembros del IPHES, en colaboración con Maria Eulàlia Subirà, profesora e investigadora de Antropología Biológica de la UAB, y José Aparicio de la diputación provincial de Valencia.
"El
fósil en que se ha observado esta patología fue cedido para su estudio en la UAB, junto con otros restos fósiles del yacimiento de Cova Foradà (Valencia), y posteriormente trasladado al IPHES para el estudio dental. Su cronología no está clara, pero se puede asegurar que es un neandertal asociado a industria lítica musterienses, es decir, de hace aproximadamente entre 150.000 y 50.000 años", informa el IPHES.
La investigación evidenció que los
restos maxilares presentaban porosidad, "un rasgo característico de deterioro por enfermedad periodontal, y pérdida de hueso en los alvéolos (donde están insertados los dientes), con una reducción de la masa ósea de entre cuatro y ocho milímetros, de modo que las raíces de los dientes, normalmente en el interior de los alvéolos, quedaban desprotegidas".
El estudio ha concluido también que el neandertal "no tenía
caries ni había sufrido abscesos, aunque los dientes conservados presentaban un gran desgaste, fruto de una dieta abrasiva, basada en alimentos duros y fibrosos".