Un trabajo que se publica esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) establece que la búsqueda del ancestro común de los humanos modernos y los neandertales que vivieron en Europa hace miles de años aún no se ha completado, y presenta evidencias de que las líneas que dieron lugar a las dos especies se separaron hace casi un millón de años, mucho antes de lo que sugieren los estudios basados en evidencias moleculares, según informa el CENIEH.
El
CENIEH informa en una nota de prensa de que la búsqueda del
ancestro común de los humanos modernos y los neandertales que vivieron en Europa hace miles de años aún no se ha completado, según figura en un trabajo publicado esta semana en
Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
En este estudio titulado
No known hominin species matches the expected dental morphology of the last common ancestor of Neanderthals and modern humans, fruto de la colaboración de un equipo internacional de científicos, "se utilizan métodos cuantitativos centrados en la forma de los fósiles dentales de 13 especies de homínidos, lo que ha permitido observar que ninguno de los candidatos se ajusta al perfil esperado en el antepasado de
neandertales y sapiens".
“Nuestros resultados llaman la atención sobre la gran discrepancia que existe entre las estimaciones moleculares y paleontológicas del momento en el que se separaron ambas especies”, explica
Aida Gómez-Robles, primera autora del artículo que actualmente trabaja en el Center for the Advanced Study of Hominid Paleobiology de George Washington University (EEUU), según recoge la nota del CENIEH. “Estas diferencias no pueden ser ignoradas, sino que es necesario encontrar una forma de conciliarlas”, dice esta investigadora que realizó su tesis doctoral en la Universidad de Granada y en el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, donde trabajó con José María Bermúdez de Castro, quien es también autor del artículo junto con Juan Luis Arsuaga y Eudald Carbonell.
Para llegar a esta conclusión de que ninguna de las especies candidatas, incluyendo Homo heidelbergensis, H. erectus y H. antecessor, tiene la forma dental de este ancestro, "los investigadores han estudiado unos
1.200 molares y premolares fósiles, muchos de ellos procedentes de Atapuerca, mediante análisis morfométricos y técnicas estadísticas desarrolladas por la bióloga Emilia Martins de Indiana University".
"El estudio también muestra que las potenciales
especies ancestrales descubiertas en Europa son morfológicamente más similares a los neandertales que a los humanos modernos, lo que sugiere que el linaje neandertal apareció hace aproximadamente un millón de años y que la divergencia de este linaje tuvo lugar antes de lo que se pensaba, aproximadamente hace 350.000 años según algunos estudios". añade.