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De izquierda a derecha: Carlos Bastarreche, José Manuel García Margallo, Joan Roca, Carlos Espinosa de los Monteros y Rafael Ansón.Bajo el título de “España, país de excelencia”, el invitado de lujo fue Joan Roca, el mejor cocinero del mundo, según la lista The World’s 50 Best Restaurants, uno de los mejores embajadores de la Marca España que se presentaba en la capital de un país que es socio preferente del nuestro y ante una audiencia para la que las estrellas Michelin (tres atesora El Celler de Can Roca, además de tres soles Repsol) constituyen el principal criterio gastronómico universal.
Al fin y al cabo, la Marca España es uno de los proyectos que más quiere y mima el máximo responsable de la diplomacia española, puesto que promueve, tanto dentro como fuera de España, una imagen positiva e innovadora de nuestro país, basada, entre otros aspectos y además del deporte, la cultura, el turismo o la moda, en la gastronomía. Pero también en la pujanza del sector agroalimentario, las energías renovables o las infraestructuras, por no hablar de excelentes escuelas de negocios y un idioma de presencia mundial y con una difusión cada vez mayor.
Un país potente y con liderazgo Porque, como dijo Carlos Espinosa de los Monteros en el evento y tras reconocer la contribución francesa a todo el desarrollo español de los últimos años, “España es un país potente y con liderazgo, puesto que son varias las empresas que ocupan lugares de privilegio en el escalafón mundial”.
El ministro de Exteriores recordó que “Marca España es un proyecto de Estado, inclusivo y a medio y largo plazo, cuyo objetivo es mejorar la imagen de nuestro país, tanto en el interior como más allá de nuestras fronteras”. García-Margallo destacó que “España debe fomentar la exportación y apoyar a sus empresas en su esfuerzo por salir al mercado exterior”, algo para lo que considera imprescindible tener una imagen de Marca que destaque “nuestra historia, nuestros valores y nuestra modernidad”.
Y finalizó señalando que “a pesar de que España es percibida como un buen país para el turismo, para jubilarse, con una rica biodiversidad o con un deslumbrante patrimonio artístico, hay que trasmitir también que España es un buen lugar para invertir, trabajar o hacer negocios”.
Aunque en conjunto toda la “Résidence” es un magnífico escenario para mostrar lo mejor de nuestro país, como así se hace a lo largo de todo el año, la presentación tuvo lugar en el Salón del Piano de la Residencia, que cuenta con tapices elaborados en la Real Fábrica de Tapices siguiendo los cartones pintados por Goya. “Un escaparate perfecto para un acto sobre la excelencia”, como afirmó el embajador Bastarreche.
Plataforma hacia Iberoamérica Durante el evento, Frederic Legmann, director del Grupo de Instituciones Financieras en Europa de BNP Paribas, expresó su “sincero aprecio hacia los activos que España ofrece al inversor extranjero” y no solo valoró los esfuerzos que los españoles están llevando a cabo en el plano económico sino que también subrayó la relevancia de nuestro país como plataforma hacia mercados tan atractivos como Iberoamérica.
En otro momento del evento me tocó intervenir para presentar a Joan Roca, destacando la calidad del producto nacional y la creatividad y el ansia de innovación de los cocineros españoles. Posteriormente, el jefe de cocina de El Celler de Can Roca preparó un elaborado menú que complementaron productos ibéricos y vinos proporcionados por Osborne y Vega Sicilia que fueron disfrutados con entusiasmo por todos los asistentes. Quedó claro nuevamente que España es un gran destino para la buena mesa como saben quienes nos visitan, muchos de los cuales acuden a nuestro país por motivos estrictamente gastronómicos.