Sábado 02 de noviembre de 2013
En Ferraz se acumulan los problemas. A los creados por el PSC con su deriva nacionalista, con ruptura de unidad de acción con el PSOE incluida, hay que añadir ahora los creados por las filiales vasca y navarra, posicionadas claramente del lado de los proetarras. Esta misma semana, el Ayuntamiento de Tafalla, localidad natal de Inés del Río -excarcelada tras la sentencia de Estrasburgo-, aprobaba una moción de UPN en la que se expresa su “condena y repulsa ante el inhumano currículum vital” de la etarra, al tiempo que manifiesta su “solidaridad más absoluta” con sus víctimas.
Por indicación del líder del PSN, Roberto Jiménez, los ediles socialistas votaban en contra, si bien la mayoría de UPN permitía que la moción saliera adelante. No fue así en Villaba, donde los socialistas se unieron a Bildu e IU para tumbar una moción similar, y en el municipio vizcaíno de Portugalete su alcalde, socialista también, ni siquiera dio opción a que una iniciativa parecida se llegara a debatir. Es tan bochornoso como incomprensible.
¿Qué le pasa al PSOE? Entre los casi mil asesinados por ETA hay varios socialistas. La memoria de Fernando Múgica, Joseba Pagazaurtundua o Fernando Buesa entre otros merece algo más que el desprecio que les están haciendo sus actuales compañeros de partido en Navarra y Euskadi. Con su actuación, traspasan claramente la línea roja que separa víctimas de verdugos, posicionándose con nitidez del lado de éstos últimos